Se destrabó el conflicto que entre el municipio y Tránsito

Municipales

Desde Ademus protestaron porque el subsecretario de Tránsito había acusado a los trabajadores de formar parte de una mafia. El funcionario negó haberlo dicho
La situación estaba tirante entre el Ejecutivo municipal y los empleados de la Subsecretaria de Tránsito. El enfrentamiento comenzó cuando los empleados manifestaron su rechazo a una supuesta frase de Juan Carlos Garrido, responsable del área, que supuestamente los había acusado de formar parte de una mafia organizada en el otorgamiento de licencias de conducir. La versión fue desmentida por el propio subsecretario de Tránsito.

Ayer, en las oficinas del Centro Cívico Municipal, el jefe de Gabinete, Luis María García Salado, se reunió con representantes de la Asociación de Empleados Municipales de Salta (Ademus) y con el subsecretario de Tránsito, Juan Carlos Garrido, para destrabar el conflicto que se había generado por la denuncia de supuestas coimas para el otorgamiento de licencias de conducir.

Luego de que Ademus manifestara su malestar y advirtiera que demandaría a Garrido, el gremio de los municipales pidió la intervención de José Luis María García Salado para solucionar el conflicto.

Después del encuentro, se firmó un acta acuerdo que dejó en claro que, en la denuncia penal que realizó la Nación sobre irregularidades respecto al otorgamiento de licencias de conducir, todavía no hay una imputación directa contra ningún trabajador de tránsito. “Dejando a salvo el buen nombre y honor de las personas del área hasta tanto resuelva la Justicia si existe o no responsabilidad de alguien con respecto a las irregularidades detectadas”, expresa el documento firmado.

“Quedó en claro que en la denuncia penal que se hizo por haber detectado anomalías en el otorgamiento de licencias de conducir, es la Justicia la que va a determinar la existencia de esas irregularidades y quiénes son los responsables”, afirmó el jefe de Gabinete ante la consulta de El Tribuno.

El funcionario municipal agregó que esas anomalías fueron detectadas e informadas por la jefa de Licencias de Conducir, “una persona que hace años que está prestando servicio y es planta permanente del municipio”. Además, se sumó documentación de las auditorias realizadas desde el municipio y Nación.

“Mafias”

“Quedó en claro, sobre lo dijo Juan Carlos Garrido, que él en ningún momento se refirió diciendo mafias y expresó que este concepto puede haber sido tergiversado porque nunca lo dijo. Garrido pidió disculpas a la gente si esto ofendió en algo y con esto quedó zanjado todos los problemas. Quedó bien en claro, que hasta tanto la Justicia resuelva estos temas toda la gente que está en las áreas pertinentes gozan del buen nombre y honor que les corresponde”, remarcó García Salado.

Por su parte, desde Ademus, César Molina contó a este medio que le pidió al municipio que si se detectan falencias sean comunicadas. “Queremos que nos hagan saber a nosotros como gremio para que los compañeros tengan el derecho a réplica y que no se tomen las medidas que se toman”, destacó el sindicalista.

Molina expresó que la intervención de García Salado entre las partes fue fundamental para destrabar el conflicto.

“Nosotros queríamos aclarar lo de las mafias organizadas. Si esto no tenía una solución, los compañeros iban a hacer una denuncia penal hacia el señor Garrido porque nos está manchando a todos. Con decir mafia organizada ha implicado a más de 600 compañeros que trabajan en las distintas áreas de tránsito. Esos compañeros se han quedado con la palabra mafia, entonces nosotros salimos a aclarar para que la comunidad sepa que nosotros queremos la verdad. Si alguno hizo lo que no debía, que vaya a la Justicia, pero no se debe atacar así como lo hicieron”, finalizó César Molina.