La AGN denunció que las “enormes debilidades” en los controles fronterizos facilitan el narcotráfico

La Auditoría General de la Nación (AGN) volvió a dejar al desnudo los problemas del Gobierno para enfrentar el avance del narcotráfico, en este caso a partir de un crítico diagnóstico sobre el sistema de control que custodia las fronteras. En un informe, la entidad advirtió sobre “enormes debilidades” que “explican el auge de las organizaciones criminales”.

El reporte, basado en un estudio del área realizado entre 2002 y 2012, fue dado a conocer esta tarde en un hotel céntrico de la Ciudad por el presidente del organismo, Leandro Despouy. El dirigente radical indicó que quedó al descubierto una “escasez crítica de personal”, así como una “infraestructura edilicia precaria e insuficiente” en los organismos de control aduanero y migratorio. También evidenció “carencia de equipamiento de control” y “obsolescencia del sistema informático”.

En la presentación, Despouy estuvo acompañado por el titular de la Asociación del Personal de los Organismos de Control, Hugo Quintana; el juez federal de Orán, Salta, Raúl Juan Reynoso; el diputado nacional Mario Fiad (UCR); el vicepresidente de la Cámara de Apelaciones de Tucumán,Ricardo San Juan, y el profesor de Ciencia Política de la Universidad de San Andrés, Alberto Fohrig.

Al respecto, el juez Reynoso graficó el crecimiento del narcotráfico en la frontera de Salta, al apuntar que antes “los trabajadores de frontera, bagayeros o contrabandistas ingresaban con dos o tres pantalones” pero ahora el contrabando se elevó a “20 o 30 vehículos”.

El magistrado, que en varias ocasiones ha elevado un pedido a las autoridades nacionales para que refuercen los controles en el norte del país, apuntó que ya es común en Orán que un procedimiento policial involucre “unos 900 kilos de droga“. Y en esa línea aseveró que la Argentina se convirtió en un país de “alto tránsito” en materia de estupefacientes y que incluso llegaron a detectar un cargamento de “cocaína negra”, entre otras modalidades.

Por su parte, el juez San Juan aseguró que las fronteras en la Argentina “son permeables para entrar como para salir” y advirtió que “no es que el narcotráfico avance sino que el Estado retrocede“.

“Hace años que venimos reclamando una política integral y estratégica de lucha contra el narcotráfico”, remarcó, en tanto, el diputado Fiad. Además acusó al Gobierno de “falta de voluntad política” para atender los problemas de los organismos de control. Agregó que no sólo existe una ” sospecha de inacción” del Gobierno sino también de “connivencia” con el crimen organizado.

Quien también cargó contra el papel del Poder Ejecutivo fue el profesor Fohrig al sostener que hay “un ocultamiento y no generación de información” vinculada con el narcotráfico, por lo que se carece de “estadísticas serias desde 2009″ y, en consecuencia, “no hay piso de comparación para políticas que se llevarán a cabo en 2016 o 2020″.

Quintana cerró las exposiciones con una exhortación a “reconocer el problema del narcotráfico; no negarlo, no esconderlo y no temerle”.

Fallas de larga data

Un párrafo del informe presentado hoy recuerda que una auditoría realizada en 2013 sobre los tres puertos más importantes del país “contiene las mismas críticas de principios de la década: inadecuada infraestructura, falta de equipamiento y de personal, obsolescencia informática y debilidades procesales”.

Destaca, además, que la Aduana carece de computadoras y añade: “A pesar de que un sistema informático integrado resulta imprescindible para el control migratorio, sólo 42 de los 224 pasos de frontera habilitados estaban informatizados con el sistema de Migraciones, 29 con el de Gendarmería y 153 no contaban ninguno”.

Con el tema cada vez más presente en la agenda cotidiana, el Gobierno ha adoptado en los últimos años una serie de medidas con las que busca mostrar sus esfuerzos para controlar la frontera. En el caso de Aduanas, se ha mejorado la cantidad y la calidad de los escáneres, mientras que se trabaja en una mejor radarización de los límites con otras provincias. Además, los DNI han ganado en tecnología para la identificación de personas y el movimiento en las fronteras. No obstante, esas políticas suelen ser tildadas de insuficientes por la oposición, que ha hecho del combate al narcotráfico uno de sus reclamos más recurrentes contra el kirchnerismo.

De hecho, a poco de que se conociera el informe, la Dirección Nacional de Migraciones emitió un comunicado para aclarar que el período analizado sobre ese área no era entre 2002 y 2012 sino que “las tareas de campo se desarrollaron entre agosto y diciembre de 2007″, extendiéndose sólo en algunos aspectos apenas hasta mayo de 2008.

“La realidad actual incluye la informatización de todos los pasos de frontera, la utilización de sistemas biométricos de identificación en los aeropuertos y Puerto de Buenos Aires, la utilización de sistemas de lectura mecánica de documentos, la implementación de conectividad en todos los pasos que permite su registración y operación en línea, la incorporación de más de mil funcionarios para la gestión de los pasos de fronteras, el desarrollo de planes de capacitación sistemáticos y continuos, entre tantas otras acciones desarrolladas durante la actual gestión, da cuenta de la intencionalidad política que se le intenta asignar a una situación creada a partir de un informe de antigua data”, indicó la nota.