Habló la madre de la niña que aún esta desaparecida

Sus dos hijas desaparecieron el lunes. La más pequeña llegó por medios propios a casa. La niña no fue revisada por un médico y en estado depresivo participó de un rastrillaje.
Las horas no transcurren para Lucrecia Rodríguez, la joven mamá que se encuentra en desesperada vigilia desde la tarde del lunes, cuando sus dos niñas colegiales se perdieron poco después de abordar un ómnibus del corredor 3B.
“Ayer apareció la más pequeña, toda despeinada, cansada y confundida. Todo lo que relató es que se fue junto a su hermana y a un amiga de ambas, que aún se encuentran desaparecidas.
No pudo decirnos mucho, recuerda varios lugares donde pernoctaron y algunos amigos que las cobijaron, aunque conmigo no se sinceró, habló sólo con una hermana mía”, dijo Lucrecia.
Estuvo, según ella, con muchachos de la barra de Central Norte del barrio El Carmen, lugar que tiene pésimos antecedentes y donde se consume drogas.
El barrio El Carmen, dijo la mamá tiene una historia negra por lo que cree que allí está el nudo de la desaparición de las chicas, que hasta ese momento nunca habían huido del domicilio familiar.
“No quiero pensar en lo peor, debo ser positiva, pero las horas se van y el temor de que esté sufriendo vejámenes o haya caído en manos de personas siniestra me duele cada vez más.
Cada mensaje que me llega me paraliza y la policía a cada rato llega a mi casa a preguntar una y otra vez acerca si mi otra hija dijo algo revelador.
Lucrecia afirmó a El Tribuno que la niña no fue revisada por el médico legal y no sabe si fue abusada o no durante las largas horas de su ausencia y sus dos noche pernoctada en domicilios que la policía intenta localizar.
“Ella guió a la fuerza pública ayer en la mañana hasta una casa del barrio El Carmen, diligencia de la que también participé. Allí había muchos muchachos adolescentes, quienes de inmediato negaron que las chicas hayan estado ahí, pese a que mi hija los reconoció.
“Sé que en la mañana del martes se fueron hacia villa Juanita y desde allí de nuevo hacia El Carmen.
Poco después hubo un desencuentro entre las hermanas o no sé qué, pero alguien la dejó a la más pequeña para que la misma regresara.
No sé si fue la presión de los medios y la viralización de la noticia por medio de las redes sociales, muy usadas por la juventud lo que hizo que me devolvieran a la más pequeña, pero de la otra no hay señales.
Tengo miedo, porque veo a mi hija nerviosa, como que quiere decirme algo pero no se anima y veo detrás de esto no una travesura, veo algo más espantoso.
Ojalá no sea así, ojalá me equivoque, pero detrás de esto hay otras personas.
Al ser consultada la mamá si conocía a la tercera niña que se hallaba junto a sus dos hijas dijo que la más pequeña le confesó que se llamaría Brenda o Brisa, y que la misma se fue a un lugar desconocido junto a su hermana de catorce años.
Hubo mucho dolor en el relato de las horas transcurridas desde la desaparición de las dos alumnas del colegio secundario Inti, de calle Zuviría.
Lucrecia aseguró que jamás hubo una fuga anterior a la que esta viviendo.
Es tan grave esto que mi exesposo está viajando desde Comodoro Rivadavia para llegar a esta provincia y sumarse a la búsqueda.
Está destrozado y prometió revolver la provincia para que se esclarezca el tema.
Hasta ahora todo quieren hacer ver que se trató de una jugarreta que tuvo su origen en una reprimenda.
No fue así, yo les quité el celular porque se pasaban horas chateando vaya a saber con quién, y ese quién es responsable de haber dado letra a la fuga de las chicas cuando salían del colegio, eso me estoy imaginando ahora, después de muchas noches de recordar cada minuto de los últimos que compartí con mis hijas.
La mamá dijo además que no imagina dónde se encuentra su hija mayor ni quienes se hallan con ella.
Por ahora estoy un poco más tranquila de tener a la más pequeña conmigo, pero creo que necesita asistencia psicológica urgente.
No puede estar así, no deben llevarla los lugares donde fue victimizada, tiene doce años, necesita volver a vivir, tal vez por eso me cuesta a mí, que soy su madre preguntarle cosas íntimas, porque hoy no la veo bien.
Búsqueda
Mientras se realizaba esta nota personal policial de la provincia se apersonó a la casa de la afligida mamá y le aseguró que la b’suqeda se extendía esta noche a los barrios periféricos de la capital y que en la mañana las medidas se harán extremas para dar con el paradero de las otras niñas desaparecidas y poder llevar tranquilidad a la ciudadanía.
“Todo parece encaminado hacia las travesuras juveniles, pero mi instinto de madre dice que algo no está bien en esta historia, ojalá no me equivoque y mis presagios estén errados.
Son demasiadas horas y ya estoy mucho más que desesperada”. finalizó.