Jorge Renta es el custodio silencioso del San Bernardo

Locales Pacifico

Jorge Renta, un contador público nacional, jubilado de la Municipalidad de Salta, es el custodio silencioso del cerro San Bernardo. Se trata de uno de los sitios ícono del turismo local, sin embargo, no es tratado como se merece por las miles de personas que recorren diariamente su silueta haciendo deportes o para llegar hasta el mirador.
Quienes conocen a Jorge afirman que es un amante de las actividades aeróbicas y de la naturaleza. Por esa razón, cada lunes, miércoles y viernes corre cuesta arriba por el sendero de las escalinatas hasta la cima, donde suele realizar sus rutinas gimnásticas al aire libre y donde disfruta del bello paisaje de Salta. Pero lejos de relajarse, cada vez que emprende el regreso a casa recoge a su paso papeles, bolsas, vasos plásticos y un sinnúmero de desechos que gente desaprensiva siembra sin razón en la tupida vegetación del San Bernardo.
Utiliza, para realizar esta tarea, un práctico bastón que trajo de EEUU que en un extremo tiene una pinza, tipo garra, para alzar los objetos del suelo y depositarlos en las enormes bolsas de consorcio que llena siempre hasta el tope, en un desesperado intento por limpiar ese contorno ecológico que rodea la ciudad.
No son pocos los lectores que se comunicaron con la redacción de El Tribuno a través de WhatsApp para dar cuenta de este gesto del vecino salteño. Todos coinciden en que se trata de una persona de aspecto agradable, atlético y gentil y, sobre todo, preocupado por la naturaleza.
Tomarse el tiempo para limpiar lo que otros ensucian con total desaprensión es un verdadero ejemplo de responsabilidad ambiental y ciudadana. Tal vez, la actitud de este jubilado sea imitada por otras personas que circulan con frecuencia por el lugar. En marzo pasado, Jorge recibió un reconocimiento del Concejo Deliberante capitalino por su compromiso con el cuidado del medioambiente en beneficio de la comunidad salteña.