Cerca de 850 mil fieles participaron en la procesión del Señor y la Virgen del Milagro

Con una noche espléndida y bajo una lluvia de pétalos de claveles, luego de una jornada de intenso calor, 850 mil cristianos con mucha emoción y con los pañuelos en alto, luego de participar de la procesión y de la Renovación del Pacto de Fidelidad, despidieron ayer a las imágenes del Señor y Virgen del Milagro, mientras ingresaban a la Catedral.

Previamente el Arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargello, agradeció a todos los organismos que participaron en la organización de los cultos, a la feligresía y a los gobiernos provinciales y municipales.

“Mis queridos hermanos llegamos al final y no nos queda más que decir gracias porque pudimos vivir momentos como estos, es lo que mejor sale del pueblo argentino, gracias por lo vivido, por tanto amor. Gracias por ver como en medio de las dificultades está el rostro misericordioso de Dios”, dijo Cargnello.

Luego agregó “disfrutamos cuando el hombre vislumbra la luz que se hace fuerza, esperanza, familia y se refuerzan los vínculos. La fe cristiana no apaga el deseo del progreso, muchas veces se quiere identificar a la iglesia como algo que quiere frenar el progreso. La gloria de Dios es que hombre viva, crezca, sea familia, en una realidad de equidad”.

Cerca de 850 mil fieles a los Patrones Tutelares de la provincia participaron del recorrido procesional que inició a las 16 en el Santuario y prosiguió hasta el monumento 20 de Febrero, donde se renovó el Pacto de Fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro que se selló en octubre de 1844, tras un fuerte terremoto que estremeció la ciudad.

Este año, Salta sintió un notable aumento de fieles y devotos que llegaron a la ciudad, los que se estiman en 73 mil.

Durante la procesión, las imágenes estuvieron acompañadas por autoridades eclesiásticas, religiosas y religiosos, grupos de oración, entidades católicas, Gauchos de Güemes, Infernales y autoridades provinciales y municipales; custodiadas por un fuerte cordón policial.

En el trayecto de ida y vuelta que hicieron tanto el Señor como la Virgen, los fieles rezaron el Santo Rosario que fue guiado por sacerdotes y colaboradores desde el palco y el atrio. Acompañaron los coros de la Catedral Escali, Dhona y Puertas del Cielo.

Luego del mensaje del Arzobispo durante la renovación del Pacto de Fe, las imágenes emprendieron el regreso hacia el santuario.

Cerca de las 20, al son de las campanas y de las sirenas, la Cruz Primitiva fue la primera en ingresar al templo, que fue seguida por la Virgen de Las Lágrimas. “Es la cruz cristiana, el instrumento y la garantía de la misericordia de Dios”, exclamaron los sacerdotes al recibirla.

La Virgen como buena madre esperó la llegada del Señor en el atrio de la Catedral. Luego de entonarse los himnos en su honor, las imágenes se despidieron del pueblo de Salta.

Con pañuelos blancos y lágrimas en los ojos, los salteños vivieron uno de los momentos más intensos de fe, mientras la imagen de la Virgen del Milagro ingresaba al templo para posarse sobre su camerín.

En medio de los gritos de “viva”, claveles, aplausos y sirenas, se despidió hasta el próximo año el Señor del Milagro.

Como cierre, los coros acompañados por Los Jallitas entonaron canciones de alabanzas.

Luego se celebró la última misa del peregrino de la jornada.