Ricardo Jaime fue condenado por corrupto

Ricardo Raúl Jaime fue secretario de Transporte de la Nación durante 1657 de los 1660 días que gobernó Néstor Kirchner. En el mandato de Cristina Fernández de Kirchner decidió –igual que antes– los destinos de los millones y los negocios del área de transporte por 569 días.

Lo echaron en julio de 2009, luego de la derrota electoral del kirchnerismo y un mes después de que se conociera por los medios que usaba como propio un avión privado valuado en cuatro millones de dólares.

En 2009 el ex Fiscal de Investigaciones Administrativas Manuel Garrido, hoy diputado nacional, lo había denunciado por haber recibido dádivas (coimas) de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA) que explotaba el ferrocarril Sarmiento y tenía otros negocios que debían ser controlados por Jaime. Se comprobó que TBA le pagaba a Jaime viajes en aviones privados para que el entonces funcionario fuera a descansar los fines de semana largos. La empresa bajo control de Jaime lo invitaba a volar con familiares y amigos.

En 2010 se reveló periodísticamente que el alquiler del departamento donde vivía Jaime mientras era funcionario público, era pagado por la empresa Terminales de Buenos Aires (TEBA). A esa compañía, Jaime le extendió desde 2006 a 2015 el contrato de explotación de la Terminal de Retiro, a un precio menor que el que pagaba hasta entonces.