Los intendentes salteños mostraron su preocupación por el pago del bono de fin de año

Con la confirmación del propio gobernador Juan Manuel Urtubey de que en Salta se pagará el bono de fin de año, que también se discute a nivel nacional, los intendentes manifestaron su preocupación para poder afrontar esa erogación de dinero ante la difícil situación financiera de los municipios. Reclaman más coparticipación y ayuda del Gobierno provincial.

El bono de fin de año es otra complicación para la delicada situación de los municipios. Si bien el bono de fin de año se viene entregando desde hace algunos años en la provincia, esa vez es especial por la compleja situación financiera.

Con las obras que ya se empezaron a realizar en algunos municipios, en el marco del Plan Bicentenario, los intendentes encontraron algún alivio y empezaban a pensar en el medio aguinaldo de diciembre. Muchos habían perdido de vista la entrega de una suma de dinero no remunerativa y ahora también deben pensar en cómo afrontarán esos pagos. Y, al parecer, el pago será dentro de algunos días.

Según señaló el presidente del Foro de Intendentes, y jefe comunal de Campo Santo, Mario Cuenca, la próxima semana se podría definir tres pagos de $1200 en los meses de noviembre, diciembre y enero, y que las discusiones paritarias quedarían para el año próximo.

En ese sentido, el gobernador Urtubey avisó, desde Mar del Plata, que “la próxima semana empezamos a reunirnos con los gremios para discutirlo, todavía no hay una cifra definida”.

Cuenca puso de manifiesto las dificultades que tendrán los municipios para pagar el bono: “queremos hablar con el ministro para ver si recibimos ayuda del ministerio. Esperamos que hagan los anuncios para sentarnos y ver de qué manera podemos financiar”.

El jefe comunal de Campo Santo mostró también su preocupación al recordar que “también tenemos que juntar para el aguinaldo. Queremos que venga rápido el 2017 para ver si mejora la coparticipación. Son muchos los municipios que están en problemas”.

En relación al Plan Bicentenario y su inyección de recursos en los pueblos, Cuenca dijo que “los municipios estaban parados con las obras, con pagos de sueldo. Empezamos con lo primero y queda lo otro, los gastos corrientes, está pendiente”.

En esa misma dirección, el intendente de Río Piedras, Gustavo Dantur, le dijo a LA GACETA que “los municipios tenemos una situación asfixiante. Sabemos que se nos vienen situaciones aún peores. Todavía no sabemos de cuánto será el bono, pero es muy difícil. Muchos municipios no pudieron hacer frente a los aumentos anteriores y ya se nos viene esto”.

Y agregó: “Se nos complica bastante, los municipios son el primer mostrador a donde llega la gente por esta fuerte crisis. Hay mucha gente sin trabajo”.

Dantur sostuvo que si sigue esta situación “vamos a tener que ir a pedirle al gobierno provincial para los gastos corrientes. Hay muchos insumos que no están registrados. La inflación no está comiendo y el momento es crítico. Tenemos fe en el gobernador y su gestión para que nos devuelvan los fondos coparticipables nacionales que estaban retenidos”.

Un poco más aliviado, pero con un plan de austeridad, el intendente de Rosario de la Frontera, Gustavo Solís, dijo que “no estamos pasando un buen momento económico, por la merma en los ingresos por coparticipación, pero nosotros vamos a tratar de adherir a los acuerdos que hace el gobierno provincial”.

En ese sentido, dijo que “hay que estar del lado de los trabajadores porque esta recomposición que puede dar el bono sirve para aliviar la economía de las familias”.

En relación a la situación financiera del municipio, sostuvo que “tenemos que ejecutar un sistema de austeridad. Tenemos 800 trabajadores en planta y unos 500 contratados y eso nos cuesta mucho”.

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