Se vivió una fiesta patria alrededor del monumento 20 de Febrero

Locales Sociales

Como todos los años, el desfile tuvo como principales protagonistas a los fortines de gauchos que llegaron desde distintos puntos de las adyacencias a la ciudad para marchar encolumnados frente a los palcos donde estaban las autoridades, alrededor del monumento 20 de Febrero de 1813.

El 204 aniversario del día en el que las tropas realistas al mando de Pío Tristán se rindieron al norte del canal Tineo y la plaza 9 de Julio, en lo que se conocía como el comienzo del campo Castañares, contó con la participación de la cúpula política provincial, con el gobernador Juan Manuel Urtubey al frente.

“Este año vinimos poco más de cuarenta personas, aunque todos los años traemos delegaciones, tanto para esta fecha como para otras, como el 17 de junio o la procesión por la Virgen del Perpetuo Socorro”, cuenta Mariela, de 39 años, quien forma parte del fortín Pachi Gorriti de finca La Cruz, “de los pagos de Gemes” se ufana y completa la referencia: “Cerquita de la Quebrada de la Horqueta”.

La mujer relata que empezó a desfilar desde tiempos inmemorables, en sus años de niñez, llevada por su padre, a quien destaca como un hombre afecto a estos rituales.

Entre actos y el recorrido del desfile, se desarrollaron cortes de tránsito y reorganización vehicular en diferentes lugares del macrocentro salteño. Ayer Salta vivió el primer feriado patrio del año.

Las actividades

El primer evento en el marco de la jornada de celebración histórica convocó a un puñado mínimo de personas en la plaza Belgrano. Solo mencionando a algunas de las figuras político-institucionales presentes, se notaba que los ciudadanos de a pie eran minoría: al gobernador e Isabel Macedo se sumaron José y Rodolfo Urtubey, el intendente capitalino Gustavo Sáenz, los diputados nacionales Pablo Kosiner y Javier David, el presidente del Cámara de Diputados provincial, Manuel Santiago Godoy, el vicegobernador Miguel Isa y su esposa, el presidente de la Corte de Justicia, Guillermo Catalano, el rector de la universidad nacional, Antonio Fernández, entre otros.

Luego se trasladaron a las instalaciones de la Central de Policía, frente a la plaza Belgrano, donde fueron recibidos por el jefe de la fuerza, Ángel Mauricio Silvestre. La comitiva se desplazó luego a los palcos del monumento 20 de Febrero, en la zona lindante al Campo de la Cruz.

Allí se realizó el tradicional desfile del que participaron varios fortines gauchos, fuerzas militares y de seguridad, además de instituciones educativas.

Las celebraciones tuvieron distintas locaciones porque emularon los momentos que se fueron viviendo previos a la rendición final de los cuerpos realistas ante las guarniciones al mando del general Manuel Belgrano. La plaza que lleva el nombre del prócer fue el lugar donde sellaron la declinación de los leales al rey, pero los encuentros entre Pío Tristán, quien los dirigía, y Belgrano también se dieron en la zona donde el realista aparcó en Salta. Compartieron un refrigerio luego de la capitulación. El libertador, además, incrustó una cruz en donde hoy está el monumento.
eltribuno.info