Secuestraron más de 648 kilos de drogas en Salta

El año pasado hubo 623 personas denunciadas y detenidas por el delito de microtráfico.

Desde el Ministerio de Seguridad de la Provincia, a cargo de Carlos Oliver, informaron que “se desarticularon bandas organizadas y se secuestraron 648 kilos de droga”, sobre los cuales 362 eran cocaína y 286 de marihuana en menos de un año.

También informaron que pusieron a disposición de la Justicia a 150 personas vinculadas con delitos de distribución de sustancias prohibidas.

En el Informe sobre el Estado General de la Provincia presentado este año, en tanto, se especifica al respecto de la política de acción frente al menudeo: “En 2014, la Provincia adhirió al artículo 34 de la Ley Nacional 23.737 de Estupefacientes, lo que implicó que la Justicia provincial desde el 1 de enero de 2014 sea competente para perseguir los delitos de microtráfico de drogas”.

En 2016 hubo 461 causas judiciales iniciadas por microtráfico, 623 detenidos y 170 condenados.

Desde el área de Seguridad, consultados sobre la situación con respecto a las drogas, resaltaron las intervenciones en sus áreas de incumbencia: la prevención y la desarticulación del microtráfico.

Capacitación

Desde el hospital San Bernardo informaron que trabajan para desarrollar una mirada interdisciplinaria sobre los casos de intoxicación etílica y consumo excesivo de alcohol que se reciben en el nosocomio.

No limitarse al lavaje de estómago que demandan a veces este tipo de cuadros es el objetivo. En este momento se avanza en el desarrollo de capacitaciones para el abordaje integral de las adicciones.

Los casos de consumo excesivo de alcohol se presentan desde la preadolescencia y preocupan a los especialistas.

Martín Teruel, secretario de Adicciones, contextualizó además la tendencia creciente de casos de dependencia. “Tiene que ver con características de la época, los estilos de vida de la sociedad contemporánea donde hay una promoción fuerte del consumo en todos los niveles. Hay caída de ciertos parámetros que antes regulaban las conductas, en estos tiempos se deja más librado todo al goce propio”, se explayó.

El responsable de Adicciones concluyó que “no se trata de un problema de las sociedades más pobres” y puso el ejemplo de Estados Unidos, donde el crecimiento de los consumos problemáticos “es pavoroso”, pese a que tiene fronteras blindadas.

Preocupación por la salud de los adolescentes
Se formó una comisión con referentes de educación y salud para generar prevención.

El consumo problemático de alcohol y drogas prohibidas afecta especialmente a los adolescentes. Es una de las realidades que tratará una comisión provincial de salud creada la semana pasada.
El viernes comenzó a trabajar un equipo interdisciplinario integrado por referentes de diversas áreas que atienden en forma directa a la población comprendida entre los 10 y los 19 años.
La Comisión Provincial de Salud Adolescente tendrá la función de contribuir, a través de políticas públicas integrales y territoriales con perspectiva de derechos y de género, a la salud integral en esta etapa de la vida.
El proyecto apunta a la creación y fortalecimiento de asesorías en el ámbito escolar en todo el territorio provincial y el desarrollo de foros de participación. Se sumaron referentes de las áreas de Salud Pública y Educación, además del Ministerio Público, la Sociedad Argentina de Pediatría Filial Salta y el Comité de Adolescencia del Hospital Público Materno Infantil.
El ministro de Salud de la Provincia, Roque Mascarello, expresó su apoyo a la iniciativa, que cuenta con acompañamiento de Unicef Argentina.

“Fenómeno global”

El problema de los consumos excesivos en edades tempranas, según la visión de Martín Teruel, secretario de Adicciones de la Provincia, también se vincula con la posmodernidad y las formas de vivir contemporáneas.
Su enfoque siempre abarca la mirada histórica, por ello observa una correspondencia mundial con el avance de los consumos problemáticos, lo define como “un fenómeno global y de esta época”. La relativización de ciertas cosas -asumirlas con más liviandad-, de uno u otro modo, pone en juego otras formas de regulación social.
“Al no haber adultos consistentes, los más chicos solo pueden confrontarse con el exceso. Antes el límite se encontraba en la relación con el otro, hoy se busca en uno mismo, el límite del propio cuerpo”, sostuvo Teruel.
eltribuno.info