Narcotráfico en Salta: el Gobierno apunta a la cooperación internacional y a los bienes de los criminales

Especialistas en la materia se refirieron a cuáles son los caminos que deben seguirse para combatir al crimen organizado
Luego de dejar en claro por qué Salta está atravesada por el crimen organizado, con bandas que se dedican al narcotráfico y a la trata de personas entre otros delitos, de la tercera Jornada de Cooperación Internacional -realizada en la ciudad- surgieron algunos atisbos de solución o, al menos, maneras en las que debe encararse el problema.
Todos los especialistas consultados por LA GACETA que pasaron por Salta para conocerse con sus pares y otros actores del sistema, resaltaron la importancia de la cooperación internacional como factor clave en la lucha contra el crimen organizado.
“Estamos convencidos que para combatir a las bandas criminales tenemos que trabajar todos como equipo; cuando las jurisdicciones no cooperan, el crimen organizado se filtra”, afirmó el secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco en coincidencia con Diego Iglesias, fiscal titular de la Procuraduría contra la Narcocriminalidad, quien sostuvo que “la clave para controlar el comercio de drogas en una frontera como la nuestra es la inteligencia criminal con cooperación internacional, para hacer un trabajo preventivo con herramientas modernas”.
Pero ¿qué se entiende por cooperación internacional? La explicación más clara la dio Gastón Schulmaister, director nacional de Relaciones Internacionales del Ministerio de Seguridad de la Nación: “es crear puentes, facilitar contactos y el intercambio de información y experiencias”, señaló y la catalogó como la pieza fundamental para la lucha contra el crimen organizado, ya que se requiere de trabajo conjunto interno y exterior.

“El intercambio de información es fundamental para planear una línea estratégica de investigación conjunta pese a que después, a una sola de las partes le toque hacerse cargo de la causa”, advirtió Martín Casares, jefe de Gabinete del Ministerio de Justicia de la Nación.
El problema está en que, en esta materia, hay mucho camino por recorrer, mecanismos que aceitar y relaciones que fortalecer. Para Schulmaister es complejo lograrlo porque hasta incluso cuesta hacerlo internamente en el país con fuerzas federales, entre ellas y las provinciales, ya que “muchas veces faltan las herramientas y confianza”. Con los otros países existe una diferencia cultural y de distancia mientras que, según el funcionario, “hay naciones que asumen con mayor compromiso que otros el hecho de ser productores de drogas”.

Interpol no puede actuar como quisiera sin una debida cooperación entre todos los involucrados. “La base fundamental de Interpol es la cooperación policial internacional, lo que hacemos es compartir información para detener a las personas prófugas de la Justicia dado que empieza a actuar cuando la Justicia emite la orden de detención, que puede ser un pedido de captura a nivel nacional que, cuando se agota, se requiere que se lo localice en el exterior”, explicó el comisario mayor Mario Ferreiro, director general de Coordinación Internacional de Interpol.
El comisario detalló que desde 2017 están conectados con Migraciones de manera que si se detecta que un buscado quiere cruzar la frontera, la alerta se dispara y la persona es detenida por la fuerza que tenga jurisdicción en el lugar. “Interpol tiene un grupo de investigadores que hacen el trabajo en todo el país sobre búsqueda, localización y detención que trabaja con las fuerzas nacionales o provinciales según el caso”, añadió.
Según Casares, Salta ha mostrado una muy buena articulación entre fiscales federales y provinciales a raíz de la desfederalización del microtráfico y que eso ha colaborado para que las causas complicadas de delitos organizados hayan llegado a juicio.
Burzaco destacó un aumento en la cooperación pero reconoció que falta traer las cabezas de las organizaciones criminales y condenarlas en nuestro país. “Este es un delito que se combate castigando a la cabeza del negocio y afectándolos en sus bienes”, señaló.
Hay que atacar los bienes de los criminales
Iglesias aseguró que el mayor daño que se le puede producir a una de estas organizaciones es interrumpirles el flujo de los beneficios patrimoniales para afectarles su accionar y que por ello, desde la Procunar, uno de los ejes sobre los que trabaja es la investigación patrimonial: “las bandas criminales son empresas, por lo tanto persiguen solamente un beneficio económico; nosotros tenemos que cambiar la mentalidad judicial y de investigación para no solo ir atrás de la droga sino también de la ganancia que les reporta”, enfatizó haciendo referencia a un cambio de paradigma.
La legislación sobre este punto es una deuda pendiente, por lo que el secretario de Seguridad de la Nación dijo que espera que el Senado sancione la Ley de Extinción de Dominio porque es la que les permite “ir por los bienes de los narcotraficantes”.
El tema fue planteado por Iglesias en la audiencia ante la Cámara Federal de Apelaciones de Salta por la causa que investiga al presunto capo narco, Delfín Castedo, imputado por narcotráfico y lavado de activos entre otros delitos. El fiscal contó que la Procunar cuenta con gente especializada en lavado que se focalizan en todas las investigaciones en el aspecto patrimonial.
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Más jueces y reformas al Código Procesal Penal
Para terminar de formar un sistema normativo mejor adecuado para la persecución del crimen organizado, Casares consideró muy importante el paso hacia un sistema penal acusatorio, para lo que trabaja con la Comisión Bicameral del Congreso de la Nación que preside Rodolfo Urtubey.
También destacó la importancia de la capacitación de jueces y en la posibilidad de que se designen más jueces y fiscales para afrontar estas grandes jurisdicciones.
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