El Gobierno frenaría el aumento de las naftas: todo se define en estas horas

Nacionales Pacifico

Desde el sábado debería entrar en vigencia el nuevo valor. Pero en el oficialismo evitarán hacer grandes cambios.

Durante la semana pasada, en las petroleras existía casi una certeza sobre una suba en el precio de los combustibles en julio. El importe de naftas y gasoil está determinado por una fórmula, en la que incide el tipo de cambio y la cotización del crudo internacional y otros petróleos locales. Como el dólar se devaluó un 6% durante este trimestre, las compañías creían que había luz verde para el aumento.

Sin embargo, en el Gobierno comenzaron a mandarles señales a las petroleras en sentido contrario. “Es cierto que se devaluó el dólar, pero también bajó la cotización del crudo a nivel internacional y los petróleos locales”, les hicieron saber los funcionarios a directivos petroleros, con diferentes palabras.

Con el calendario electoral avecinándose, el Gobierno está remiso a darle luz verde a incrementos de precios regulados. Y aunque el importe de los combustibles es “libre”, el Poder Ejecutivo suele tener voto. YPF, la principal petrolera del país, es de mayoría estatal (51%).

Los mismos que antes daban un aumento por descontado, en estas horas se muestran más escépticos. En el mejor de los casos, estiman que se llevarán un incremento del 3%, menos que la devaluación en este período. Pero también asumen que el Gobierno puede postergar todo hasta después de las elecciones.

En el Poder Ejecutivo conocen las razones técnicas para aplicar el aumento y que están vinculadas al retroceso del peso frente al dólar. En abril, cada dólar estaba a $ 15,60 y ahora pasó a $ 16,65. Eso implica que las petroleras necesitan más pesos para comprar crudo, ya que las transacciones para ese commodity se pactan en moneda estadounidense y se pagan a tipo de cambio oficial.

La última vez que Aranguren, se refirió al asunto, habló de una oscilación de 3% para arriba o para abajo. Fue hace dos semanas, según señala Clarín. La demanda de combustibles viene en alza: en abril, hubo un aumento del consumo del 8% y en mayo, la mejora fue del 9% interanual en relación a 2016.

Los oficialismos suelen utilizar los importes de los combustibles como una variable electoral. En 2013, el Frente para la Victoria congeló aumentos hasta las elecciones. Una vez que pasó el turno electoral -perdieron en los principales distritos del país- avalaron dos aumentos.