La muerte de una chica de 16 años evidencia el drama de los embarazos adolescentes

Pese a tener contracciones, no la retuvieron en el Materno. Parió en una casa y luego la internaron por casi una semana.En Salud Pública admiten que sigue alta la tasa de madres menores. No se dicta en todas las escuelas educación sexual.La muerte de una  chica de 16 años  evidencia el drama de los embarazos  adolescentes

Con solo 16 años esperaba su segundo hijo. Parió en una casa de finca Valdivia sin asistencia médica, la tarde del 6 de septiembre pasado, mientras muchos salteños vivían la novena del Milagro. Horas antes había ido al hospital Materno Infantil, pero por motivos que se investigan no la internaron, pese a que ya tenía contracciones. La joven murió una semana después tras una hemorragia obstétrica, pero su caso deja en evidencia el drama que vive Salta con los embarazos adolescentes, la falta de educación sexual y serios problemas en el sistema de salud.

En 2016, el 18,7 por ciento de los nacidos vivos en la provincia eran de madres adolescentes, un porcentaje que no se logró reducir significativamente en los últimos años. El pico fue en 2014, con un 20,6 por ciento y el piso en 2003, con un 16,7 por ciento, si se toma la base de datos oficial desde 2000.

Sobre la muerte de la joven imperó un profundo silencio durante casi tres semanas. Fue la diputada provincial Betty Gil quien expuso en la última sesión de la Cámara Baja el grave desenlace que tuvo la niña.

Marisa Álvarez, subsecretaria de Medicina Social de la Provincia, dio a conocer ayer a El Tribuno cómo se desencadenaron los hechos, algunos de estos aún sin claridad. La adolescente sería oriunda de Molinos, ya que consta en los registros que allí se realizó los controles prenatales.

El 6 de septiembre, no obstante, al ingresar al Materno Infantil dejó asentada una dirección de Finca Valdivia, en la capital salteña. Fue hasta el nosocomio porque ya tenía algunas contracciones, según relató Álvarez. Era la segunda vez que iba a parir. A su primer hijo lo tuvo en 2015, cuando tenía 13 o 14 años, un tema que deberá ser analizado por las implicancias penales que caben en un embarazo a esa edad.

“La paciente decide irse, según nos informan desde el Materno es importante aclarar eso, para ordenar sus pertenencias, y no vuelve”, afirmó Álvarez.

Ese mismo día, a las 18.55, entra un llamado de emergencias y el Samec sale para esa casa, donde la adolescente dio a luz. En la ambulancia la trasladan al hospital Papa Francisco, donde permanece unas cuatro horas y luego ante la complejidad de la hemorragia, la derivan al Materno Infantil.

En ese nosocomio estuvo internada, pero su cuadro no mejoró. Falleció el 13 de septiembre. La causa, según explicó Álvarez, fue una coagulopatía severa a consecuencia de la hemorragia obstétrica. El recién nacido está en buen estado. Llegó al mundo con 2,4 kilos y 37 semanas de gestación. Según algunas fuentes de Salud, la niña estaba en pareja.

Su realidad conyugal, pese a su corta edad, se multiplica en otros adolescentes. En Salta, el 5,4 por ciento de la población de 15 a 19 años manifiesta estar en una unión de hecho, cifra que creció en la última década. Según el Indec, en 2007 el 3,4 por ciento de los jóvenes estaban en esa condición.

Alfonsina Morales, presidenta del Observatorio de Violencia contra las Mujeres (OVCM), expresó que en el anuario del año pasado plasmaron preocupación por la cantidad de casos de embarazo adolescente.

“Lo crítico más que el número es la naturalización de ver a una niña como una madre, que ingrese a un centro de salud o a un hospital como una embarazada más”, recriminó Morales.

Sobre el primer embarazo de la adolescente, Morales dijo que se debió haber activado una alarma. “Esto es lo que llamamos maternidad forzada. No debemos como sociedad y como profesionales de salud verlo como algo natural”, remarcó.

Álvarez destacó que el año pasado Salta logró reducir el porcentaje de madres adolescentes sobre el total de nacidos vivos. “De todas maneras, son cifras altas, no nos podemos conformar con eso. Lo que se debe evitar es el embarazo adolescente no intencional”, dijo.

Niños siguen sin educación sexual

“Hoy no tenemos en todos los colegios secundarios y primarios una educación sexual integral real, transversal en todas las materias. Es necesario hacer ese cambio”, reclamó Alfonsina Morales, presidenta del Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Salta.
Pese a que una legislación obliga a impartir esos conocimientos, miles de niños y adolescentes están privados de esa información vital para su desarrollo y planificación de vida.
“Las adolescentes deben tener herramientas de empoderamiento y esto se la da la educación sexual integral. Vemos que se está haciendo un gran esfuerzo en cuanto a la capacitación docente con talleres, pero está faltando la real llegada a los alumnos”, agregó Morales.
El pasado 26 de septiembre se conmemoró el Día Mundial de la Prevención del Embarazo Adolescente. En esa jornada se difundió una investigación que realizó Marisa Labovsky, presidenta de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil (Sagij), que reveló que el 80 por ciento de las adolescentes embarazadas son hijas de madres que a su vez fueron madres en la adolescencia.
“Hay historias que se repiten por lo que es fundamental la educación sexual, no solo en la familia, sino fundamentalmente en el ámbito escolar y a través de los medios de comunicación”, difundió Labovsky.
Por otra parte, desde el Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Salta, señalaron que uno de los proyectos apunta al trabajo de las fiscalías abocadas a perseguir el delito contra la integridad sexual.
“Realizamos varias entrevistas y tomamos algunos casos testigos que dan cuenta de que falta mucho, que hay prejuicio alrededor de esta cuestión. A veces en estos casos prima la necesidad de buscar una prueba y no se hace foco en la protección de la víctima, en que tenga una atención sanitaria adecuada”, expresó Morales.
También dijo que los hospitales y centros de salud disponen de un kit de medicamentos al que las mujeres víctimas de violencia sexual puede acceder dentro de las 72 horas, para evitar embarazos o enfermedades, sin la necesidad de hacer una denuncia policial o judicial.

Investigan a dos hospitales y al Samec

¿Por qué la adolescente no quedó internada en el Hospital Materno Infantil si ya tenía algunas contracciones? Ese el principal interrogante que aún no tiene respuestas sólidas. La subsecretaria de Medicina Social, Marisa Álvarez, confirmó que el Ministerio de Salud requerirá información a los hospitales Materno Infantil y Papa Francisco, como también al Samec.
“Se hará un análisis de los procedimientos, vamos a citar a las tres instituciones que brindaron asistencia. Si se detectan actuaciones francamente temerarias por parte del equipo de salud actuante, se iniciará un sumario administrativo para evaluar responsabilidades”, aseguró la funcionaria.
Sobre la situación de los embarazos adolescentes, dijo que muchas veces aparecen detrás la pobreza, la exclusión y la violencia sexual. “También como sistema sanitario debemos asumir la ausencia de servicios amigables para el adolescente. Eso se debe modificar”, afirmó la médica.
Según Álvarez, para el embarazo son claves los controles y el evitar demoras innecesarias. Precisó que el 80 por ciento de los casos de mortalidad materna son evitables. Justamente, dijo que para el año pasado, la tasa en Salta fue de 6,5 por cada 10 mil nacidos vivos. “Venimos de tasas mucho más elevadas. No vamos a estar conformes hasta que no alcanzar los estándares nacionales”, señaló.                                 fuente: eltribuno.info