Vecinos acamparon para reclamar la entrega de lotes en Los Paraísos

No hubo avances y la gente se plantó frente a las oficinas de Tierra y Hábitat, de Santiago del Estero y Pedernera. Al menos 50 mujeres llegaron el mismo domingo a la noche tras ser desalojados por la Policía de la Provincia del loteo Los Paraísos, de la vecina localidad de Cerrillos.

Las fuerzas policiales desalojaron a las familias que se habían apresurado a ingresar a los lotes que les fueron designados por sorteo hace tres años. La desesperación por un lugar para vivir y la inercia del Estado para darle condiciones de habitabilidad desencadenaron la ocupación de tierras anticipadas e improcedente.

Ayer, con las familias en la vereda, el día lluvioso y los medios de prensa en la puerta, Ángel Sarmiento, titular de Tierra y Hábitat, no tuvo otra opción que atender a un grupo de delegadas en sus oficinas.

Fueron todas mujeres, al menos diez, las que dialogaron con el subsecretario de Tierra y Hábitat. Más que un diálogo tenso fue un contrapunto de preguntas y respuestas sin agresiones, pero sí con muchos cuestionamientos.

Sarmiento les dijo que el terreno “incumple con la normativa de habitabilidad”, por lo que no pueden entregar efectivamente los lotes a cada una de las familias asignadas. Del lado de las vecinas, se dijo que están “desesperadas” por un lugar para vivir y que ya en otras ocasiones entregaron loteos en peores condiciones. Citaron al de Parque La Vega, donde se entregaron sin red de agua potable.

“Estuvimos licitando las obras para el agua y recién para el año que viene estará todo listo”, dijo el funcionario. Además, aseguró que hay un padrón de 700 familias con más urgencias por los años de solicitud y por tener miembros con enfermedades, pero que recién en 2018 se hará efectiva la entrega de los lotes que ya están asignados.

“Nos dijeron en marzo y no pasó nada. Luego nos dijeron en agosto y ahora seguimos igual. Ya no podemos seguir pagando alquileres ni vivir con nuestras familias porque los niveles de gastos ya no dan para más. Nosotros le venimos a pedir que nos den los lotes que ya tenemos ganados por el sorteo en las condiciones que estén. Sin agua, sin luz; como sea porque nuestra situación es insostenible”, dijo Yolinda Pérez en la reunión, en la que varias personas estuvieron de pie por la tensión que se respiraba.

Según Yolinda, son 950 las familias beneficiadas que aún no pueden acceder al terreno. De esa cifra son 100 las que están en una situación desesperante.

“Las que venimos, gestionamos, pedimos y nos atienden mal somos siempre las mismas familias; las que ya no damos para más. Por eso tomamos nuestro lote y por eso ahora vinimos a ver a Sarmiento”, le dijo Pérez a El Tribuno.

Los vecinos denunciaron que las promesas del funcionario vienen desde 2014. Si no el era el mal tiempo eran por árboles que no quería tirar abajo; pero siempre hubo contratiempos que detuvieron el aprestamiento del terreno. Ahora les dijeron a las mujeres que Nación no envió los fondos.

Salvando las diferencias, pasó algo parecido con los terrenos del Pereyra Rozas para adjudicatarios del Procrear. Las obras de infraestructura demoraban y hacían vencer los plazos para obtener los créditos. La inercia de los funcionarios desespera a los que necesitan un techo. Luego de mucha presión de la gente, los terrenos comenzaron a ser trabajados y hoy avanzan las casas de estas familias de clase media.

Para los de menores ingresos las cosas son más difíciles. La reunión de ayer concluyó cuando Sarmiento abandonó la sala sin dar solución alguna. Solo dijo: “Las espero mañana, a las 9″.

Las delegadas bajaron hasta donde estaban al menos unas 50 familias y en una asamblea improvisada decidieron quedarse a acampar en las puertas del edificio, que presentaba una fuerte custodia policial.

Armaron carpas y prepararon a los niños para afrontar la jornada de lluvia. “Nosotros no nos vamos a ir de acá sin alguna respuesta, porque no tenemos otro lugar para irnos a vivir”, concluyó Yolinda.

A la espera de respuestas

Ayer por la tarde, mientras continuaba una tenue llovizna, la gente que reclama su terreno en Los Paraísos seguía apostada afuera de Tierra y Hábitat.
Yolinda Pérez, una de las manifestantes, fue muy clara: “Si no nos dan respuestas continuaremos con las medidas”.
La mujer señaló que afuera de las oficinas de la dependencia provincial había muchas chicas con sus niños. “A cada rato pasan los patrulleros y hay personal de Infantería, tenemos miedo que nos quieran sacar”, aseguró.
Pérez señaló que la Policía no los dejó instalarse con sus carpas, por lo que estaban padeciendo la baja de temperatura.
“Nos quedaremos hasta que nos den una respuesta escrita”, concluyó.