Sin rastros de María Cash en la Quebrada de Tilián, tras el segundo rastrillaje

Por orden de la Justicia Federal, en agosto y septiembre Gendarmería buscó a la joven en la zona rural de Chicoana.Esperan un informe de La Pampa para saber adónde iba a buscarla el padre de la diseñadora cuando falleció en un choque.

A seis años de la desaparición de María Cash, la trama secreta de su paradero aún no puede ser desentrañada por la Justicia Federal, a pesar de que en los últimos dos años se realizaron gestiones mes a mes.

A fines de septiembre, por pedido del juez federal N§2 Miguel Medina, efectivos de Gendarmería Nacional realizaron un rastrillaje en la Quebrada de Tilián, una zona rural muy cercana a Chicoana.

“Lamentablemente el resultado es negativo; no se encontró nada que nos diera alguna pista de María”, explicó ayer el juez federal Medina, en diálogo con El Tribuno.

Fue el segundo rastrillaje realizado en esa quebrada y las laderas de los cerros que la conforman, con solo un mes de diferencia: la primera orden para inspeccionar esa zona boscosa atravesada por un cauce de agua fue emitida el 18 de agosto de este año y la segunda está fechada el pasado 20 de septiembre, aunque se cumplió hacia fines del mes pasado.

En ambas se encomienda a la Unidad Especial de Investigaciones y Procedimientos Judicial Salta de Gendarmería Nacional que efectúe tareas de investigación y rastrillaje.

La primera surgió tras la recepción en la Justicia Federal de “una denuncia anónima remitida por correo, dando cuenta sobre la existencia de mujeres enterradas en ese lugar”, de acuerdo con un extenso informe elaborado por el Juzgado a cargo de Medina sobre lo actuado mes a mes en la causa entre 2016 y 2017.

En la segunda se tomó en cuenta “una solicitud de la Fiscalía Federal que recibió datos de una mujer que habían sido muy precisos sobre el lugar y sus características geográficas de la quebrada, que nos hicieron pensar que podría haber algo allí”, añadió ayer Medina.

En trámite

Hace seis años que no se sabe nada sobre la joven diseñadora porteña, quien hoy tendría 35 años.

María Cash partió el 4 de julio de 2011 desde la terminal de Retiro, en Buenos Aires, hacia la ciudad de San Salvador de Jujuy. Casi 200 kilómetros antes de su destino, en la ciudad de Rosario de la Frontera, se bajó del ómnibus porque, según dijo a su familia, se sentía “incómoda”.

Cuatro días después, el 8 de julio, mantuvo el último contacto con su familia, por mail. Y la última imagen que se tiene de ella es a través de las cámaras de seguridad de la antigua estación de peaje Aunor, en el acceso a la ciudad de Salta.

En los últimos dos años, de acuerdo a un informe del Juzgado Federal 2, todos los meses se realizaron gestiones y acciones vinculadas a la causa.

Además de los dos rastrillajes en la Quebrada de Tilián, también el juez Medina solicitó “un amplio relevamiento en la ciudad de San José de Metán, a fin de corroborar la versión de la testigo Silvia Morales en relación a la presencia de María Cash en dicho lugar”.

“Ese trámite como otros que hemos solicitado aún están sin respuesta, ya que a veces hay demoras”, explicó el magistrado a El Tribuno.

En las últimas semanas se logró ubicar el expediente abierto en abril de 2014 por el choque ocurrido en una ruta de la provincia de La Pampa, que le costó la vida al padre de la chica desaparecida, Federico Cash.

Él viajaba en su auto a un lugar adonde supuestamente iba a recibir información sobre su hija. Esa información es la que pidió recuperar Medina, pero recién ahora encontraron el expediente abierto tras el siniestro vial.

“Estamos tratando de averiguar adónde iba el señor Cash, ya que se dijo que él viajaba para buscar a María”, remarcó el magistrado.

Búsqueda

A pesar de las críticas de la familia de María, quienes objetan el retraso tanto de la Justicia como de los gobiernos provincial y nacional en encontrarla, el juez Medina dijo que a seis años de su desaparición “nosotros la seguimos buscando con vida, pero si nos dicen que aparecieron restos también vamos a ir a ver qué hay”.

“Tenemos esperanza de encontrar alguien que nos dé un dato certero sobre el paradero de María y vamos a hacer todo lo que debamos hacer para ubicarla”, insistió.

“Fíjese que este año no hubo un mes en el que no se hiciera algo en el expediente; nunca la búsqueda estuvo paralizada ni cajoneada la causa. Hicimos todo lo que tuvimos a nuestro alcance”, remarcó el juez.

 

“La voy a atender cuando ella quiera”

“Yo estoy dispuesta a atenderla (a María del Carmen Gallegos, la mamá de María Cash) cuando ella quiera. Estoy disponible para ella o para su hijo”, afirmó ayer el juez federal Miguel Medina, a cargo de la causa abierta por la desaparición de la joven.
El magistrado consideró que el punto de desencuentro “es que ella vive en Buenos Aires y el Juzgado tiene sede en la ciudad de Salta, pero lo digo con todo respeto a la señora, si ella se presenta en la puerta de mi despacho inmediatamente la hago pasar”.
Recordó que era Federico Cash, papá de María, con quien tenía contacto directo. “Después de su muerte, en 2014, ese nexo se cortó”, se lamentó.
El último domingo, María del Carmen Gallegos estuvo como invitada en el almuerzo que conduce Mirtha Legrand, donde manifestó sus críticas al gobernador Juan Manuel Urtubey y al juez Medina porque “nunca me recibieron”.
“Ya no me interesa hablar con él”, dijo en referencia al gobernador. Y se esperanzó en poder hablar con el presidente Mauricio Macri para pedirle la creación de una subsecretaría de búsqueda de personas.

eltribuno.info