Productores salteños expresan un profundo rechazo al impuesto al vino

Lo consideraron “una barbaridad”. Piden que se constituya una amplia mesa de negociación y que intervengan los legisladores nacionales. Temen pérdidas de fuentes laborales.

Fue un balde de agua fría. Productores vitivinícolas y bodegueros salteños salieron ayer a rechazar el proyecto del Gobierno nacional que contempla la aplicación de un impuesto del 17% al vino y los espumantes. En la actualidad estos productos tienen 0 impuesto, por lo que el impacto será grande. Ahora piden una mesa de concertación y la intervención de los legisladores nacionales.

“Es una barbaridad que nos metan en la misma bolsa que los whisky y otras bebidas blancas. La elaboración del vino requiere una mano de obra intensiva y genera mucho empleo. Se trata de una economía regional importante”, señaló a El Tribuno, Miguel Angel Lovaglio, titular de la Asociación de Productores Vitivinícolas de los Valles Calchaquíes.

Mediante un escrito, el conjunto de empresarios que conforman Bodegas de Salta AC afirmó que el incremento de 0 a 17% generará un shock en nuestra actividad que redundará directamente en el precio de venta y, consecuentemente, en la disminución de la demanda, que ya viene arrastrando una caída importante en relación al año 2016 y por otra parte genera una distorsión aun mayor con otros productos y bebidas que se ven beneficiados con estas medidas.

El Instituto Nacional de Vitivinicultura detalla en su web que Salta es la cuarta provincia del país en cuanto a superficie de vid, con 3.245 hectáreas (cifras de 2016) cultivadas, lo que representa el 1,4% del total del país. Y registró un aumento del 81% (1.451 hectáreas) desde el año 2000. Ese año Salta ocupaba el sexto lugar en el país.

Los productores salteños saben que viene una dura parada, porque los insumos les siguen aumentando, y se sienten en desventaja respecto de las de otras provincias.

“Estamos a 1.600 kilómetros de Buenos Aires y tenemos más gastos de transporte para trasladar los insumos. Los salteños estamos en desventaja y nos sentimos absolutamente perjudicados por las reglas de juego”, señaló el empresario Lovaglio.

Adelantó que pedirán a los legisladores nacionales de Salta y la región que defiendan las economías regionales, para ver si la medida vuelve atrás.

Siguiendo esta línea, los miembros de Bodegas Salta AC reclaman que “nos parece imprescindible que se forme una mesa de discusión en la que participemos para expresar nuestra opinión y que esta sea tenida en cuenta”.

Los productores vitivinícolas de los Valles Calchaquíes también señalaron que en este contexto, el Gobierno abrió las importaciones e ingresaron al país 50 millones de litros de vino chileno. Y que este no es puro, ya que tiene un 7% de agua en su composición.

En el Valle Calchaquí hay cientos de familia que dependen de esta actividad y el aumento de los impuestos, señalan los productores, amenazaría las fuentes de trabajo.

“Dedicarse a la vid es una forma de vida, será difícil para los productores cambiarse de este rubro si ya no les resulta rentable. Ellos vienen de varias generaciones trabajando en esto”, afirmó Lovaglio.

Los productores de distintos puntos del país afirmaron que estas medidas que aplicará el Gobierno hacen recordar a la resolución 125, que el gobierno kirchnerista le había aplicado al campo en 2008.

El azúcar

El Centro Azucarero Argentino (CAA) emitió un parte de prensa en donde advierte que “la medida impulsada por el Gobierno nacional que incrementa los impuestos internos a las bebidas azucaradas generará importantísimas pérdidas de puestos de trabajo en la cadena azucarera”.

Afirman que la suba anunciada elevará los impuestos internos de esas bebidas en proporciones irrazonables: 112% sobre la alícuota vigente en el caso de aumentos del 8% al 17%, y 325% para los productos saborizados con jugos de fruta.

Y agregan: “La medida tendrá graves consecuencias en el empleo directo e indirecto en el sector azucarero del noroeste argentino, estimado en 200.000 trabajadores. La merma del consumo incidirá en una reducción estimada de 5.000 puestos de trabajo solo en el sector azucarero. El incremento de la recaudación impositiva no será directo, debido a la reducción del consumo, en tanto que el impacto en el sistema previsional será negativo, por la pérdida de empleos”.

“Peligran empleos”

El cervecero es otro de los sectores que se vería afectado con el aumento de impuestos: pasaría de pagar 8% al 17%. El gerente de Asuntos Corporativos de Cerveza Salta, Juan Pablo Barrale, le dijo a El Tribuno que esta medida afectaría el empleo del sector.
“La industria cervecera ya tiene una carga que supera el 52%; no tiene espacio para soportar más impuestos”, dijo.
El directivo señaló que al haber un aumento de impuestos se deberá subir el precio, y que un estudio en este sentido les dio el siguiente resultado: el incremento del precio de un 6% provoca una caída de las venta del 9%. Esto a su vez afecta 6.300 empleos directos y 9.300 indirectos.
Barrale también aseguró que impactará en las inversiones. “Teníamos pensado invertir US$ 152 millones en tres años. Ahora deberemos reanalizar el nivel de inversión”, afirmó.
Y concluyó con que esto perjudica aún más a los pequeños productores.
eltribuno.info