Los fletes subirán hasta 25% por el costo del combustible

Según la Confederaciones Rurales Argentinas, el sector del campo está haciendo frente a un gasto extra de 10.850 millones de pesos para esta campaña.
El precio del combustible en Argentina sigue siendo uno de los más costosos en la región. Según el sitio GlobalPetrolPrices.com, el litro de gasolina en el país es el segundo más caro de Latinoamérica, solo superado en Uruguay. Esa situación perjudica a los productores del norte que tienen que recorrer grandes distancias para poder comercializar sus productos.

Como explicó Lucas Elizalde, presidente de la Sociedad Rural Salteña (SRS), el costo del gasoil pone en una situación de desventaja a los empresarios rurales de la provincia. Según una proyección realizada por el sector agropecuario, el flete costará entre un 22 y 25 por ciento más caro para esta campaña. Eso se debe a los fuertes incrementos que tuvo el combustible en el último año. Esas subas hicieron que sectores rurales, sobre todo el agropecuario, pierdan rentabilidad, ya que trasladar sus productos a al puerto de Rosario es cada vez más costoso y le resta margen de ganancias a los empresarios del campo.

Un informe de la Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) afirma que: “Desde diciembre del 2016 a la fecha el diesel promedio acumula un 23% de incremento en su precio, con estos guarismos el sector está haciendo frente a un gasto extra de $10.850 millones de pesos, en comparativa con la campaña pasada solo por el aumento en el precio del combustible”. Para la entidad, impacto del nuevo aumento en el precio de los combustibles y en especial del diesel pega “de lleno en la rentabilidad del productor”, y hace especial referencia en aquellos a los que considera más vulnerables y son los que están alejados de las zonas de comercialización, teniendo que transportar su producción por más de 1.000 kilómetros

“El aumento del combustible para el productor agropecuario sobre todo el agricultor, no tanto el ganadero, tiene un impacto muy grande, ya que todas las labores del componente del costo es básicamente el gasoil. Entonces, la suba del combustible repercute directamente en el costo de producción de los campos salteños”, explicó Lucas Elizalde en diálogo con El Tribuno.

Agregó que la importancia de los combustibles para los productores del norte es mayor. “En la medida que vos te alejás de los puertos y que nuestros productos tienen que recorrer más cantidad de kilómetros para venderse, el impacto de los combustibles es mayor porque el componente combustible en los fletes es extremadamente alto. Mientras más lejos estamos el impacto del gasoil es mayor”, describió el presidente de la Rural. Dentro de esta variable, los más perjudicados son los que hacen cultivos extensivos como soja, maíz y poroto, es por eso que la única ecuación rentable es tratar de vender lo mejor posible, además de tratar de producir la mayor cantidad de kilos por hectárea. “El productor se salva mientras más cantidad de granos produzca”, remarcó Elizalde.

Otros temas

Si tomamos en cuenta a la inflación anualizada, la suba en el transporte estaría relacionada con la suba de ese índice. Ahora, hay un punto que destaca Lucas Elizalde y es que el aumento de los productos del campo no están sujetos a la inflación, sino que dependen de mercados internacionales. “El precio de la tonelada de granos está igual que el año pasado a esta altura. La proyección de los números es muy parecida a la que teníamos en 2016. La soja está cercana a los 260 dólares por tonelada y el maíz 145 dólares. Esos son los precios a los que se podría vender la producción del año que viene. Son más o menos los números que teníamos hace un año”, justificó el productor, pero aclaró que la única variable de ingreso que se movió es el tipo de cambio que subió un poco.

Lucas Elizalde también se refirió al subsidio del Plan Belgrano en el flete para los productores del norte. “Esta muy lento ese tema, no se termina de afianzar. Hay muchos productores que todavía no cobraron”, puntualizó.

Respecto a la campaña de granos en general, el titular de la entidad rural de Salta explicó que esta campaña en números generales va a ser muy parecida a la del año pasado. “Una superficie que ronda los 450 mil hectáreas de soja a nivel provincial, unas 350 mil de porotos y 250 hectáreas de maíz”, finalizó el dirigente.

Qué dice el informe

El último informe realizado por la Confederaciones Rurales Argentinas afirma que el impacto del nuevo aumento en el precio de los combustibles, en especial del diésel (insumo principal de la actividad), pegará de lleno en la rentabilidad de los productores. El mismo hace referencia a aquellos que son más vulnerables, y son los productores que están alejados de las zonas de comercialización, teniendo que transportar su producción por más de 1.000 kilómetros.
Este caso de referencia toca de lleno a los productores de Salta que tienen que recorrer grandes distancias para llevar sus productos a los puertos. De los $10.850 millones que tendrá que hacer frente el sector, $7.000 millones corresponde a impuestos, eso quiere decir que del total de una factura de gasoil, el 64% es carga impositiva (conceptos no gravados, IVA, ingresos brutos).