Tras 20 días en el “chancho”, una reclusa salió hemipléjica

La joven detenida por microtráfico no puede hablar ni valerse por sí misma. Su madre denunció el caso en la comisaría 9. Fue empastillada por el SPP.

“Yo fui la causa y la excusa por la que el personal del Servicio Penitenciario tomó represalias con mi hermana detenida y la sometió a 20 días de chancho y la empastillaron, dejándola hemipléjica, balbuceante y con parálisis en una de sus piernas”, dijo Marcela Yapura (22), mostrando una denuncia penal en contra del Servicio Penitenciario de la Provincia caratulada provisoriamente como “abuso de autoridad y suministro de sustancia medicinales”.

Marcela Yapura le dijo anoche a El Tribuno que su madre tuvo que hacer un escándalo para que finalmente llevaran a su hermana María Fernanda Yapura al hospital público, de donde nada le informaron acerca del por qué del estado desesperante de la mujer, que hasta el 26 de noviembre se hallaba en perfecto estado de salud.

Grave denuncia | Dos delitos: “Abuso de autoridad y suministro de sustancias medicinales es la carátula primaria de la denuncia penal que hicimos y que aún no se investigó a fondo. Para nosotros fue una venganza”.
La joven relató que “no hubo comunicación alguna de las dolencias de mi hermana de parte de las autoridades del penal”.

Afirmó: “Lo descubrimos por una llamada de las propias internas que señalaron que después de 20 días de “chancho’ (sanción que consiste en el confinamiento en soledad del reo en una pieza de 1,50 x1 m, sin luz y sin baño) mi hermana María Fernanda estaba mal de salud. Cómo a mí me sancionaron con suspensión de visita por cuatro meses, fue mi madre a verla y la encontró en estado crítico”.

Agregó que “mi hermana no puede hablar, tiene la mitad de la cara paralizada y la saliva no la puede retener porque no puede cerrar la boca. No habla bien, solo balbucea y camina como una anciana, siendo que ella solo tiene 20 años”, dijo Marcela Yapura.

El padre se suicidó. A los pocos meses que María Fernanda recibió la condena su padre se quitó la vida. “No dejó carta alguna, porque no sabía escribir ni leer”, dijo su propia hija.

La droga mata. La denunciante aseguró ayer que toda la juventud de villa Lavalle y los barrios periféricos están en la droga. “La pasta base es el veneno y el sustento a la vez”, dijo.

Lateral derecho. “Mi hermana tiene problemas en la parte derecha del cuerpo. Su cara es inexpresiva, su mano no le responde y casi no puede articular palabras. Es una lágrima”, dijo.
La joven, exhibiendo la denuncia formalizada el 2 de diciembre en la comisaría 9, aseguró que desde entonces el estado de salud de la interna María Fernanda se deteriora cada día más como producto de una medicación inadecuada, suministrada por el personal del Servicio Penitenciario.

La familiar de la reclusa se pregunta: “¿Cómo es que medican a las reclusas?, ¿quién ordena qué droga suministrales? No sabemos siquiera qué le dieron para que esté así y porqué escondieron esas dolencias. Nosotros queremos que se la asista, ya recurrimos a los Derechos Humanos y nos dijeron que iban a tomar cartas en el asunto, pero mi hermana sigue en estado crítico sin que sepamos qué le pasa. No sabemos si tuvo un ACV, una isquemia o fue producto de una venganza por querer sacar una cámara del SPP donde habría imágenes de abusos de todo tipo que las internas querían hacer conocer”, dijo Marcela Yapura.

“Yo quise sacar la cámara del penal pero no vi ninguna imagen. Las chicas detenidas me dijeron que había abusos”, Marcela Micaela.
La historia

Marcela dijo que ella en el mes de noviembre fue a visitar a su hermana, que es madre de tres chicos, y que las otras internas le dijeron que debía sacar del penal una microcámara donde había material sobre los abusos que sufren las condenadas, la mayoría por microtráfico.

“Yo accedí y me dirigí al baño a revolver el cesto de basura adonde hallé la cámara. Era bien chatita y la quise esconder entre mis partes íntimas cuando llegaron tres mujeres del SPP. Allí me suspendieron el ingreso por cuatro meses y a mi hermana la confinaron al “chancho’ de castigo por 20 días, de donde salió hemipléjica. Queremos la verdad, porque ella es madre de tres hijos y solo tiene 20 años y prácticamente ya cumplió los 2/3 de su condena. Nadie nos dio respuesta. Nadie nos avisó que ella ya no podía valerse por sí misma y se encuentra aún así privada de su libertad sin la debida atención médica y humanitaria. Eso constituye otra condena más a la que está cumpliendo. No pedimos nada más que se la asista y que se investigue el suministro de medicamentos o drogas a través del SPP a las internas que causan estas lesiones cerebrales”, dijo la joven.

Desde el 2015

“Mi hermana fue condenada a 4,5 años de prisión por venta de droga”.
Eso fue en agosto de 2015. El allanamiento se hizo en un domicilio de calle Río Toro de villa Lavalle.
Allí también fue detenido el padre de María Fernanda, pero la joven mamá se hizo cargo de todo y finalmente fue condenada. Ella y otras detenidas tenían en su poder una microcámara que motivó una requisa exhaustiva por parte del SPP. Cuando llegaron las visitas lograron hallarla en poder de Marcela Yapura. De ahí las sanciones y castigos.

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