Scarponetti: “La Municipalidad no desampara a los humildes, pero tampoco puede consentir la ilegalidad”

Estafas por pesos irreales de mercadería, entorpecimiento del tránsito peatonal y vehicular, cajones de frutas amontonados en calles y veredas, suciedad, ingesta de bebidas alcohólicas en la vía pública y violencia verbal ejercida contra policías y personal municipal fueron las infracciones detectadas hoy por la Subsecretaría de Control Comercial durante un operativo de verificación realizado a carros fruteros ubicados en Avenida San Martín esquina Ituzaingó en donde, según aseguró el responsable del área, Marcelo Scarponetti, “trabajan” 3 familias proclives a insistir en la ilegalidad, a pesar de las reiteradas invitaciones a acogerse al orden.

“El conflicto fue generado hoy por un grupo reducido de gente que se dedica a la venta informal y que no colaboró con la normativa vigente. Son 3 familias que manifiestan habitualmente un nivel de comportamiento muy violento y de incumplimiento grosero. Justamente por eso, hoy la Municipalidad recurrió a la Policía, con quien siempre trabajamos muy bien, aunque es el último recurso que utilizamos para llamar al orden a los ilegales”, explicó Scarponetti.

Además, el funcionario se refirió a los demás trabajadores del sector que “aunque humildes, cumplen con toda la normativa vigente, haciendo un esfuerzo para tributar y, al mismo tiempo, llevar el pan a sus casas”.

“La Municipalidad no desampara a los humildes, pero tampoco puede permitir la ilegalidad. La prueba está en que venimos viendo con buenos ojos la conformación de cooperativas o la capacitación de muchos trabajadores a través de la Escuela de Artes y Oficios y, de hecho, mantenemos diálogo habitual y permanente con los vendedores que sí cumplen con las normas vigentes”, dijo.

Y es que, los requisitos que se deben cumplir para poder llevar adelante esta actividad son en realidad bastante sencillos. “Ubicación consensuada para no entorpecer el tránsito peatonal o vehicular, el uso de balanzas homologadas para que el peso de los productos sea el correcto, que no se coloquen en bocacalles porque ya ocasionaron accidentes, que no ocupen paradas de taxis ni colectivos es lo mínimo que se pide habitualmente y es lo que estas personas no están dispuestas a cumplir”, señaló Scarponetti.