Denunciaron a Garavano por supuesto encubrimiento en la causa AMIA

Nacionales Pacifico

El equipo de abogados que integraba la Unidad AMIA tenía previsto pedir penas para los exfiscales Mullen y Barbaccia, pero debió dejarse de lado por órdenes del ministro de Justicia.
El desplazado titular de la Unidad AMIA del Ministerio de Justicia, el radical Mario Cimadevilla, denunció al titular de esa cartera, Germán Garavano, y a otros funcionarios por la posible comisión del delito de encubrimiento en el marco del juicio en el que se ventila el desvío intencional de la investigación del atentado.

El dirigente radical sostuvo que el ministro de Justicia y sus principales colaboradores pueden haber cometido delitos de acción pública al inducir a la Unidad AMIA a no pedir penas para los exfiscales Eamon Mullen y José Barbaccia en el juicio en el que también se juzga al expresidente Carlos Menem y al exjuez Juan José Galeano, entre otros, por el supuesto encubrimiento del ataque terrorista ocurrido en 1994.

En el escrito presentado en los tribunales federales de Comodoro Py, Cimadevilla aseguró que el equipo de abogados que integraba la Unidad AMIA al momento de los alegatos del Estado -a principios de febrero- tenía previsto pedir penas para los exfiscales Mullen y Barbaccia, pero que eso debió dejarse de lado por órdenes del ministro Garavano.

En su presentación, el dirigente radical, quien además es abogado, detalló que el equipo de letrados de la Unidad AMIA del Ministerio de Justicia, conducida entonces por él, tenía previsto pedir condenas para los ex fiscales por la comisión de los delitos de “peculado, coacción y privación ilegal de la libertad”.

La presentación de Cimadevilla, que retoma las denuncias presentadas por otros actores del juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA en el marco de las audiencias orales, recayó ante el juzgado federal de Julián Ercolini.

En el juicio por el encubriminero del atentado se ventilan dos grandes hechos: por un lado, el pago al reducidor de autos Carlos Telleldín para que diera una declaración falsa ante la justicia; y, por otro, el abandono deliberado de la investigación sobre el ciudadano de origen sirio Alberto Kanoore Edul, quien tenía vínculos con la familia Menem.