Hoy declara la testigo y aportará un cuaderno de bitácora por María Cash

Pacifico Policiales

En esos papeles están registrados todos sus movimientos en la causa. Es clave para probar la autenticidad de su denuncia y el silencio oficial de entonces.
En las primeras horas de hoy la testigo clave en estos momentos por el caso María Cash ratificará y rubricará nuevamente en el Juzgado Federal 2 lo que estuvo sosteniendo desde octubre de 2013, cuando fue rescatada de la trata de personas de una casona ubicada en la localidad de Campo Quijano, donde estaba reducida a la esclavitud y al cautiverio, siendo ella la esposa de su propio carcelero.

La mujer señaló ayer en audiencia privada a su defensor que se presentará tal lo sugiere el protocolo federal pero además llevará consigo un cuaderno de bitácora, personal, un libro íntimo de sus sufrimientos, de sus destinos varios en diversas localidades y los viajes que realizó buscando justicia para su caso personal e intentando a la vez acercar una luz por María Cash, de quien asegura fue también víctima de su propio esposo.

Las revelaciones parecen no tener fin, a pesar de la cautela de defensores y algunos medios de prensa.

Sin embargo, Sergio Chiericotti le dijo personalmente a El Tribuno que el aporte de esta mujer no es solo importante, sino trascendental para la Justicia de Salta.

“Puede haber un antes y un después, es todo lo que puedo advertir de esta situación que se ha planteado”, dijo.

Agregó que “en el libro que yo mismo hojee me di cuenta de que esta mujer tiene todo el derecho del mundo de exigir justicia y de terminar con una página negra en la historia judicial de Salta, todo en un solo movimiento”.

En la marina se conoce con el nombre de cuaderno de bitácora al libro en el que los marinos, en sus respectivas guardias, registraban los datos de lo acontecido. Etimológicamente procede del latín habitaculum.

Dijo que “la mujer me aseguró hace un tiempo el lugar de Campo Quijano donde estuvo alojada, señaló las características de la casa y la presencia de un acequia u arroyo y eso está muy comprobado. De esa casa fue rescatada y desde ese mismo momento sugirió que allí estaba afincada la trata de persona en su nivel más alto y cruel”.

Dijo en varios tramos de estos últimos años que compartió la casa con otras mujeres, que su hijo le llevaba agua a éstas, que escuchó conversaciones sobre trato de reos, castigos, crueldades, sufrió de las psicopatías de su propia pareja y a pesar de todo el terror vivido nunca calló la verdad.

En el 2016 fue despojada de sus hijos y durante ese tiempo a la fecha la Justicia salteña nada hizo por la verdad del despojo.

Su llanto por la Ciudad Judicial fue advertido por el abogado Sergio Chiericotti y a poco de andar en la causa judicial provincial se dio cuenta de que detrás de todas las negaciones de derecho sobre esta mujer estaba supeditada a un delito mayor y gente realmente pesada.

Al respecto, Chiericotti dijo a El Tribuno que “para quitarle los hijos le iniciaron una causa en Tucumán, cuando la mujer había huido de Salta junto a sus hijos y se refugió en su familia tucumana. Es decir que apenas pasaron unos años, el ahora acusado de tantos delitos le quitó los hijos y los repatrió a Salta. Pero mire que la sentencia está firmada en Buenos Aires y no en un Juzgado de la vecina provincia”.

Así las cosas, esta mujer peregrinó hasta el llanto mismo pero hoy gracias a los medios de comunicación como El Tribuno estamos dando voz a quien habían silenciado con amenazas, violencia y finalmente con un ataque atroz. El cuaderno muestra con objetividad de tiempo lo que la memoria a veces no puede. En esos trazos también se puede ver el dolor, la angustia y el deseo de documentar su paso por la tierra. No puedo asegurar que tal o cual persona pudiera haber habitado aquella casa de terror, eso debe investigar la Justicia.
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