Juicio a los hermanos Castedo: “Cuando hablaban los testigos uno de los Castedo gritaba y hacía gestos intimidatorios”

Justicia

En una entrevista en FM Pacífico, el abogado de la familia de Liliana Ledesma, David Leiva, brindó detalles sobre el desarrollo del juicio oral y público contra los hermanos Delfín Reynaldo Castedo y Raúl Amadeo «Ula» Castedo, acusados del asesinato de la pequeña productora rural Liliana Ledesma. La entrevista destacó los incidentes y desafíos que han surgido durante el proceso judicial, incluyendo las interrupciones de los acusados y la lucha por garantizar un juicio justo.

El juicio, que comenzó con numerosas demoras, algunas de ellas atribuidas al propio tribunal, ha sido objeto de atención debido a los intentos de los acusados y sus defensores de retrasar el proceso. Según Leiva, «en algún momento, cuando se empezaron a excusar la corte llamó la atención al tribunal de Orán y les dijo que no realizaran más maniobras dilatorias».

El juicio se está llevando a cabo de forma virtual, con la presencia virtual de los hermanos Castedo y uno de sus defensores en Buenos Aires. Desde el inicio del juicio, los acusados han intentado sembrar dudas sobre la garantía de su derecho de defensa, alegando problemas técnicos con la transmisión. Según Leiva, «cuando empezó la audiencia, los dos Castedo decían que no se escucha, y yo tenía ganas de decirles que paren el show».

Las interrupciones constantes de los acusados durante los testimonios de los testigos han generado preocupaciones sobre la intimidación a los declarantes. Leiva mencionó que «Ula Castedo que no escuchaba hacía largos alegatos diciendo que no se les permitía escuchar el juicio, que estaban afectando el derecho de defensa y los derechos humanos». Además, hubo gestos intimidatorios por parte de los acusados, lo que generó temor en los testigos.

En cuanto al contenido del juicio, se ha revelado que los hermanos Castedo están acusados de ser parte de una organización narcocriminal que buscaba tomar el control de la frontera entre Salvador Mazza y Pocitos. Su objetivo era expulsar a los pequeños productores para permitir que las cocinas de drogas operaran en la zona. Según Leiva, «nosotros los querellantes tenemos pensado plantear que los Castedo trabajaron como coautores, planificaron el crimen de Liliana, generaron los recursos necesarios y los planes de seguimiento».

El juicio continúa, y se espera que se resuelvan los desafíos técnicos y las interrupciones para garantizar un proceso justo. La comunidad y la familia de Liliana Ledesma buscan justicia por este trágico asesinato que ha conmocionado a la región.

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