Aumenta el cargo anual y se mantiene la base nominal de tributación pese a la persistencia de alta inflación
Los aumentos en las alícuotas para el impuesto a los Bienes Personales aprobados en la Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva podrían llegar a duplicar el monto anual que pagan los contribuyentes. O incluso más del doble en el caso de que tengan parte de sus bienes en el exterior. La norma dispuso reemplazar las alícuotas de la escala actual (que va desde 0,25% hasta 0,75%) por otra que va desde 0,50% hasta 1,25% y con la posibilidad de llevarse al doble -algo aun no decidido- en el caso de que los bienes declaradas estén fuera del país.
Características del tributo
El impuesto a los Bienes Personales se aplica sobre el patrimonio que tiene una persona al 31 de diciembre de cada año. Se declara al año siguiente -en junio de 2020 se declaran los bienes de 2019- y se paga en cinco anticipos anuales. Están comprendidos propiedades, vehículos, inversiones y objetos personales y del hogar, en la Argentina y en el exterior.Quedan excluidos los títulos y bonos emitidos por el Estado y los depósitos en pesos y dólares en cajas de ahorro o plazos fijos. Se debe comenzar a tributar cuando la suma de los bienes declarados excede los $2 millones, unos 31.700 dólares
Las fuertes devaluaciones del peso en los últimos años hicieron que cada vez más gente, incluso de sectores de clase media, pague este tributo. Cuando se estableció originalmente, en 1991, el monto a partir del cual se pagaba era de USD 100.000, muy por encima de los USD 31.000 actuales.
El impuesto, además, alcanza a los activos de una persona sin tener en cuenta sus deudas. En 2016, a través de la Ley 27.260, el Gobierno de Mauricio Macri había prometido un esquema de disminución progresiva de la alícuota de Bienes Personales y su desaparición a partir de 2019. Lo que finalmente no se cumplió.