Si bien la mayoría de las noticias vinculadas a la sequía se enfocan en la región pampeana, donde el trigo se encamina a una cosecha con números muy malos y la soja y el maíz ya muestran situaciones complicadas, la falta de agua es un problema que se ha generalizado a casi todo el país, y que se profundizó con la ola de calor de la última semana.
“Se va complicando a medida que avanza el tiempo. Si bien hoy hubo algunas lluvias en el interior, pero son lluvias de 15 milímetros que con el estrés hídrico y la falta de humedad en los suelos no alcanza todavía para pensar en la siembra. Donde sí se ven pérdidas importantes es en el sector ganadero, ya que venimos en el 2022 con lluvias por debajo de lo normal, una primavera muy seca y un inicio del verano con lluvias retrasadas”, dijo en FM Pacífico Carlos Segón, presidente de la Sociedad Rural Salteña.
Segón explicó que quienes están teniendo problemas son los ganaderos, ya que no tienen agua ni pasto para darles a los animales. En esta época las vacas están en parición, por lo que deben hacer el destete precoz para evitar que la madre pierda mucho estado corporal.
“No solo les falta pastura y no tienen la posibilidad de comprar granos o rollos de pasto, sino que también les falta el agua. Lo ideal son lluvias de hasta 50 mm o tener 3 o 4 lluvias de 25 o 30 mm en la semana. Pero, eso no está marcado en los pronósticos y por eso tenemos una situación preocupante”, manifestó.
El productor indicó que la situación es preocupante en todo el país ya que hay un potencial de pérdidas del 45%, siempre y cuando no mejoren las lluvias, sino puede ser peor.
“Ya con un 30% de pérdidas son 15 mil millones de dólares menos que van a pasar por el Banco Central en marzo y abril. Cuando los rendimientos son bajos, por más que el precio sea alto no llegan a cubrir los costos”, expresó.