El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) declaró «Sitio Sagrado» al volcán Llullaillaco, en la Cordillera de los Andes en la provincia Salta, donde en 1999 fueron hallados los cuerpos congelados, de más de 500 años de antigüedad, de dos niños y una adolescente que se presume fueron sacrificados por los incas. Los restos momificados de las dos niñas y el niño fueron calificados como los de mejor estado de conservación entre los hallazgos de este tipo en todo el mundo.
Este hallazgo originó un movimiento científico sin precedentes en la provincia de Salta, en procura de establecer y replicar las condiciones naturales que permitieron evitar los procesos de descomposición. Es así que tras ser descubiertos los restos arqueológicos, el exgobernador Juan Carlos Romero hizo construir con tecnología de punta tres cápsulas especiales que replicaron las condiciones de presión y temperatura que permitieron conservar los restos en perfectas condiciones hasta el día de hoy.
Posteriormente, los Niños del Llullaillaco, fueron colocados en el actual Museo de Alta Montaña (MAM), lugar que fue especialmente construido para preservar el legado de la cultura milenaria de los Incas a través de los tres niños, junto con el ajuar encontrado.
Ahora, numerosas comunidades y organizaciones indígenas han solicitado la declaración de Sitio Sagrado a los enterratorios ubicados en el volcán Llullaillaco y la restitución de «La Niña del Rayo’, «La «Doncella’ y «El Niño’, exhumados del centro ceremonial con restos humanos más alto del mundo, a 6.730 metros de altura, en la cumbre del Volcán.
“Nosotros venimos con el Instituto ejecutando una ley nacional de restituciones que data del 2001 y que se promulgó en el 2010 en el marco de una reparación histórica a las comunidades. Todas las comunidades originarias del país están reclamando la restitución de los cuerpos, nosotros tomamos esas demandas que hacen y somos los intermediaros con el MAAM”, manifestó en FM Pacífico Fernando Pepe, antropólogo del INAI.
Pepe explicó que desde el INAI buscan que los cuerpos lleguen a la comunidad, y después la comunidad es quien decide qué hacer con ellos. En Catamarca se logró en el 2019 la restitución de una momia que logró llegar hasta la comunidad originaria y fueron ellos quienes decidieron subirla al altar sagrado donde estaba enterrada.
“Nosotros llegamos gasta la puerta de la comunidad, después ellos deciden qué hacer con sus ancestros. Para nosotros que se retiren del centro de Salta y vuelvan a la comunidad es un gran paso. Si no hubiese un conflicto de intereses ya hubieses sido restituidos, ahora vamos a comenzar el largo camino de la mesa de diálogo”, sostuvo Fernando.
El antropólogo además manifestó que los pueblos originarios en Argentina perdieron la custodia de sus ancestros porque sus cementerios pasaron a ser patrimonio de la Nación.
“Si me dijeran que el Gobierno de Salta o el museo, con lo que recaudan hicieron algo para palear la desnutrición, darles agua o construir viviendas para los pueblos originarios, podríamos estar discutiendo sobre los beneficios que esto les trae, pero no es así”, dijo.