Lautaro Teruel está en prisión desde el 19 de abril de 2019 después de que fuera acusado por abuso sexual con acceso sexual agravado a una menor de 13 años. Después de dos años, le concedieron la prisión domiciliaria pero seguirá en la alcaidía hasta que el Tribunal de Juicio Sala III verifique si hay disponibilidad de tobilleras electrónicas.
“El artículo 400 del código procesal penal establece un límite a la prisión preventiva que son 2 años y excepcionalmente una prórroga. Se pidió esta prórroga pero conjuntamente la defensa solicitó que la prisión preventiva continúe con prisión domiciliaria”, dijo Eduardo Barrionuevo, juez de la Sala III del Tribunal de impugnación.
El letrado explicó que “la gravedad del delito de imputación por sí sola no implica la prisión preventiva, sino que esta se justifica en dos situaciones: peligro de fuga y peligro de entorpecimiento de la investigación”. Al haber transcurridos dos años sin que se haya fijado la fecha del juicio, que podría ser en septiembre, fue que se decidió darle la domiciliaria.
“Nosotros tenemos que decidir conforme las leyes y no por lo que nos pide la gente, aun sabiendo que nos van a criticar. Yo entiendo la situación de la víctima, pero no está revocada la prisión preventiva. Seguirá en prisión pero en vez de estar en la alcaidía va a estar en su domicilio”, comentó Barrionuevo.