La Corte recibió con sorpresa -y bastante enojo- la ofensiva de los 16 gobernadores que firmaron el documento “Por una Corte Suprema Federal” y que proyecta, aunque aún no existe un texto concreto, un máximo tribunal con más de 20 miembros, tal vez uno designado por cada mandatario provincial. Todo indica que los supremos se opondrán a casi cualquier cambio en el número de integrantes. Algunos de ellos incluso se opusieron antes, cuando comenzó hace más de dos semanas el debate de una reforma en el Senado.
“Parece que una vez más se cree que modificando el número de miembros de la Corte se va a mejorar el funcionamiento de la misma. Me parecen cuestiones que realmente son de poca seriedad. Si se quiere buscar un mejor rendimiento y eficacia de la Corte hay que pensar primero en la calidad de juristas que vamos a llevar y segundo juristas independientes que no sean militantes de un partido político o de un sector social”, aseguró en FM Pacífico Omar Carranza, titular de la cátedra de Derecho Constitucional de la Universidad Católica de Salta.
Lo que reclaman es una Corte de 16 miembros que tiene como objetivo fortalecer el rol del máximo Tribunal y garantizar el federalismo y la igualdad de género.
“Me llama la atención que los gobernadores ahora planteen la necesidad de reformar la Corte. Yo no pensaría en el número, porque eso ha sido siempre una especulación política. 16 miembros de una Corte me parece un número exageradísimo. Deberían explicarle a la sociedad qué es esa pretensión federal que se busca, no cabe duda de que si es una Corte para todo el país está siendo una Corte Federal. Somos una cantidad de provincias en Argentina que no es muy racional pensar que podemos tener un miembro en la Corte por cada provincia”, aseguró Carranza.