La fundación Poder Ciudadano homenajeó a la Conadep y a los jueces y fiscales del Juicio a las Juntas Militares en marco de su Cena Anual 2022. Más de 400 personalidades, que incluyeron representantes estatales, de embajadas, empresas, periodistas, sociedad civil y otras figuras relevantes, participaron del evento.
La vicepresidenta de la Fundación, Adriana Amado, señaló la relevancia de homenajear a “la justicia como un pilar imprescindible de la democracia”. Además, se comparó la difícil tarea que tuvieron estos hombres, con la tarea que tienen hoy los jueces que deben juzgar la corrupción en el país.
“Rememorar aquella época y tiempos difíciles hace que ningún desafíos sea imposible, nada es tan difícil como lo fue en aquel momento. No solo la corrupción, sino también ponernos de acuerdo para combatir la pobreza y la desigualdad. Si hubo un consenso que permitió, de la mano de Alfonsín, poder juzgar el terrorismo de Estado, como no vamos a poder afrontar estos desafíos que son mucho menos complejos”, dijo en FM Pacífico Ricardo Gil Lavedra, integrante del tribunal que llevó adelante le Juicio a las Juntas.
Gil Lavedra contó que el juicio a las juntas militares fue un juicio “monumental” que duró 14 meses, desde octubre d 1984 a diciembre de 1985 y se hizo con una máquina de escribir manual, sin la facilidad de esta época en la que hay computadoras, internet, WhatsApp y muchas cosas más.
“Fue una gran labor de la fiscalía que tomó como base el informe de la Conadep y fue seleccionando dentro de los legajos los que fueron representativos de cada uno de las fuerzas armadas en el tiempo que duró la dictadura”, sostuvo.
Por otro lado, el exministro de Justicia de Fernando de la Rúa dio sus impresiones sobre la película dirigida por Santiago Mitre y protagonizada por Ricardo Darín y Peter Lanzani en los roles de los fiscales Julio Strassera y Luis Moreno Ocampo, respectivamente.
“La película es comercia y trataron de entrar en controversias, encubriendo omisiones, pero es una película bien hecha. Fue la primera vez en el mundo en que un gobierno civil juzga a una dictadura militar. La decisión de Alfonsín fue difícil e inédita. Creo que con muy poco los realizadores podrían haber tenido mayor apego a la realidad”, indicó.