En la madrugada de ayer, después de un trabajo de investigación de 48 horas, 3 mujeres salteñas, una con su hijo menor de edad, fueron rescatadas de un prostíbulo en Bolivia.
La investigación se inició cuando una de las mujeres logró comunicarse con un familiar, diciendo que estaba en el prostíbulo “Casa Blanca” en Potosí, donde estaba siendo explotada sexualmente y maltratada. A partir de ahí, la persona dio aviso a la policía y el fiscal federal Francisco Snopek coordinó el rescate.
“Venimos hablando y denunciando la captación de mujeres a través de redes sociales hace muchísimo tiempo. Estamos hablando de mujeres en situación de vulnerabilidad y falta de trabajo. Estas mujeres confían porque les dan un monto previo determinado y porque hay una participación activa de otras mujeres en la captación, eso hace más fácil la confianza”, explicó Isabel Soria, presidenta de la Fundación Volviendo a Casa.
Para Soria, en Salta todavía falta mucho por hacer con el delito de la trata. “A pesar de que el equipo de tratan son muy pocos, vienen trabajando muy bien, pero son pocos y tienen pocas herramientas para trabajar como deberían. Hoy en día las redes sociales y las páginas de internet son las principales para captar personas vulnerables con fines de explotación sexual, por eso pedimos que el gobierno de la provincia ponga presupuesto como corresponde para la Fiscalía del Cibercrimen”, sostuvo.
Por otro lado, habló de los feminicidios y una cifra que alarma: en el 2021 hubo 92 mujeres asesinadas en el país. “Las medidas cautelares ya no son suficientes. Hoy las mujeres se están animando a denunciar más, por eso los hombres están más violentos. Desafortunadamente hay un odio de los varones violentos hacia la libertad de las mujeres que piden justicia”, comentó.
La Fundación Volviendo a Casa está llevando adelante un proyecto llamado “Nosotras” con el cual buscan acompañar a mujeres que sufren violencia de género y que puedan salir de eso, y también brindan apoyo psicológico a quienes lo sufrieron y pudieron salir adelante. “Reconocerse como víctima de violencia de género es uno de los primeros pasos que hay que dar, pero no es fácil. Tenemos un equipo con profesionales, personas capacitadas, pero también sobrevivientes de violencia de género, porque no hay nadie que entienda mejor que alguien que pasó por lo mismo”, expresó Isabel.