Cientos de familias que intentaron asentarse en un predio ubicado en el barrio Atocha, en el municipio de San Lorenzo, lindante a la ciudad de Salta, fueron reprimidas entre la noche del sábado y la madrugada del domingo últimos.
Entre otras organizaciones, estuvieron la asociación de taxis, la de música, de instructores de gimnasia, también la asociación de periodistas movileros (AMOSAL) y la Unión de Inquilinos (UTAFI), iglesias evangelistas y movimientos sociales que están dentro de la CTA- A; cada una llevó a un grupo de personas con necesidades habitacionales. Eran de Salta Capital y de San Lorenzo.
“A nosotros nos convocaron de la CTA por el tema de que iba a haber represión. Cuando nos enteramos y llegamos ya estaba la policía en el lugar y la situación hubiese sido peor si no hubiesen habido periodistas filmando, es por eso que nos juntamos 4 o 5 periodistas y fuimos. Nosotros mantuvimos cierta prudencia y más que nada nos dedicamos a tratar de evitar que hubiera represión contra la gente”, contó en FM Pacífico Roberto Sánchez, presidente de AMOSAL.
Sánchez explicó que al margen de las organizaciones sociales que habían preparado esta incursión en la zona, también se corrió la voz por redes sociales y es por eso que se hizo presente mucha más gente con necesidades habitacionales. Además, explicó que la información que había es que el lugar es un terreno fiscal, pero que está a cargo de un ex futbolista que hizo canchas en el lugar pero que debe devolverlas.
“Este tipo de cosas hace que uno vea que hay líneas políticas porque no ven que están llevando a la gente a una emboscada. Nuestra única intención era que haya periodismo en el lugar para que las cosas no se excedieran. Había demasiadas mujeres con chicos y nos preocupaba qué iba a pasar con la policía que lamentablemente están atacando mucho a la gente, cumplen con su tarea, pero se exceden un poco”, manifestó.
El periodista contó que la policía tenía orden de parte de la Fiscalía de despejar el lugar lo antes posible y de no dejar que nadie ponga carpas, porque si no es más difícil sacarlos. Es por eso que empezaron a despejar la zona e invitarlos a que se retiren, pero en ese momento las mujeres que estaban en el lugar empezaron con violencia verbal resistiéndose.
“Cerca de las 00.30 la policía empezó a aplicar la fuerza, se juntaron muchas personas para mantener la posición y ahí comenzaron las balas de goma para amedrentar a la gente. Hay que recordar que la policía es un vecino también, pero es a quien le toca hacer la parte más dura”, dijo Roberto.