En el contexto de la investigación por el femicidio de Mercedes Kvedaras, perpetrado el pasado viernes en el Club de Campo El Tipal, se llevó a cabo una audiencia esta mañana que marcó un punto crucial en el proceso judicial. La Jueza Victoria Montoya, encargada del caso, tomó decisiones significativas en relación con la situación del imputado, José Eduardo Figueroa, quien fuera esposo de la víctima.
La audiencia se enmarcó en las audiencias flexibles, un programa piloto del Poder Judicial que busca acelerar los procesos penales. “El hecho fue el viernes de la semana pasada y en una semana ya se puede evaluar con las pruebas e investigaciones en curso la decisión de poner o no una prisión preventiva al acusado”, sostuvo Montoya en FM Pacífico.
La Jueza Montoya, al mando de la audiencia, describió los distintos posicionamientos de las partes involucradas. La fiscalía, liderada por la fiscal a cargo, requirió la prisión preventiva para el imputado. “Fue una audiencia modelo con mensura de todas las partes”, aseguró. Tanto la querella, representada por los doctores Ovejero y Oliver, como la asesora de menores que vela por los intereses de los hijos de la pareja, apoyaron la prisión preventiva.
“La asesora de menores que representa los intereses de los 3 hijos solicitó la prisión preventiva, principalmente para que el imputado no tenga contacto con los niños, la menos hasta que ellos lo soliciten más adelante en el marco de una circuito cerrado con psicólogos”, explicó.
Por otro lado, en contraposición de estos pedidos, la defensa técnica solicitó una alternativa sustitutiva a la prisión preventiva que es el arresto domiciliario. “Ofrecieron un domicilio en la Ciudad de Salta y el cuidado de los familiares del imputado”, contó Montoya.
El momento culminante llegó cuando el imputado solicitó declarar. La letrada reveló que durante su declaración, el imputado confesó ser el autor del femicidio de Mercedes Kvedaras. «El imputado relató los acontecimientos desde una semana antes hasta el día del hecho, admitiendo su responsabilidad en el homicidio de la señora Kvedaras», expresó.
Tras considerar todos los elementos presentados por las partes, la Jueza sostuvo que “resolví imponer la prisión preventiva, entendiendo que la sustitución por un arresto domiciliario no iba a ser suficiente para evitar l peligro de fuga y garantizar los fines del proceso y la investigación. Si bien una domiciliaria se puede llevar adelante con monitoreo electrónico, nada impide que se articulen algunos medios para evitarla, sobre todo cuando la pena que lo aqueja es de prisión perpetua en el caso de que sea condenado”.
En relación con la salud mental del imputado, Montoya indicó que se dispuso una atención psiquiátrica específica. “Surgía del expediente y de la declaración del propio imputado que el señor ha atentado contra su vida”, dijo. La decisión se tomó para preservar la integridad física del imputado y asegurar el desarrollo continuo del proceso.
En tanto, tras ser consultada por los rumores sobre que la defensa pretendía alegar demencia o emoción violenta, la magistrada negó rotundamente que fuese así y dijo que “la persona está muy decaída y con ideas de quitarse la vida, eso ha sido transmitido también por los psicólogos del servicio penitenciario”.
Sobre la posibilidad de llegar a un juicio abreviado en este caso, aseguró que no hay ninguna normativa que lo imputa, pero que “si acepta un juicio abreviado deberá aceptar la pena que en este caso es prisión perpetua, no hay otra opción”. Además, explicó que si hubiese atenuantes se tienen que discutir en un juicio oral.
Tras finalizar la audiencia, todas las partes se dirigieron a la oficina de la Unidad Fiscal Especializada en lo Penal para llevar a cabo declaraciones testimoniales adicionales.