En una entrevista en FM Pacífico, el presidente del Ente Regulador de Servicios Públicos, Carlos Saravia, anunció medidas conjuntas con la Secretaría de Recursos Hídricos para abordar la problemática del abastecimiento de agua en urbanizaciones privadas no incorporadas al área servida por Aguas del Norte.
En palabras de Saravia, «Trabajamos sobre una orden a los efectos de lo que son las urbanizaciones privadas que no son absorbidas por Aguas del Norte. Tienen que tener no solo macro medición sino también micro medición en cada uno de los lotes. Se advierten muchos excesos y una captación que tiene que tener un límite sobre los caudales autorizados.»
La medida implica que, en un plazo de 90 días, todos los concesionarios y permisionarios de agua para abastecimiento poblacional deben instalar macro medidores en las fuentes de aprovisionamiento. Además, las urbanizaciones privadas no incorporadas al área servida por Aguas del Norte deben colocar micro medidores en cada lote, con un plazo de 180 días para su implementación.
Saravia subrayó la importancia de la regulación en este contexto: «Lo que buscamos es que la micro medición parta de lugares donde hay una solución óptima porque lo pueden pagar. Todo esto es en un marco de crisis, lo que no puede ver la gente es que unos abusen mientras a otros les falta.»
El presidente del Ente Regulador destacó la necesidad de imponer límites y controles en las nuevas urbanizaciones para asegurar la legalidad y calidad del suministro de agua. Señaló que se han presentado 26 barrios privados para regularizar su situación, pero otros aún no se han presentado.
Saravia también abordó la situación crítica en el norte de la provincia, donde la falta de agua potable ha llevado a la distribución a través de camiones. «Es muy difícil lo que ocurre porque cada vez que no hay agua potable se distribuyen camiones. Aguas del Norte tiene en este momento 48 camiones, pero nunca vamos a suplir lo que es tener el agua del grifo, aunque lo monitoreamos.»
En conclusión, las medidas adoptadas buscan poner fin a la anarquía en la captación de agua, asegurar su legalidad y calidad, y garantizar un abastecimiento equitativo en medio de la crisis hídrica. Saravia hizo un llamado a la razonabilidad en los plazos para implementar estas regulaciones, reconociendo la complejidad de la situación y la necesidad de cuidar los recursos hídricos.