“Cuando veo que la industria hotelera y gastronómica está a full, ahora resulta que las quejas que yo escucho son que para ir a comer hay que esperar dos horas; bueno, bienvenido sea”, dijo este mediodía el presidente en un acto en Entre Ríos, en un intento por demostrar una mejora económica.
En este contexto, los empresarios gastronómicos se mostraron en desacuerdo con la frase de Fernández y aseguraron que es desatinada.
“Prefiero ni escuchar lo que dice el presidente, realmente creo que da un poco de bronca y hasta angustia la tomada de pelo. Estamos en un pozo laboral, sociológico, económico, financiero con la inflación, el dólar, la economía, los sueldos, como para tener que escuchar este tipo de análisis. La verdad que es penoso”, dijo en FM Pacífico Darío Chaves, empresario gastronómico salteño.
Para Chaves ha caído abruptamente la calidad de consumo y los números de la economía gastronómico son muy difíciles de mantener porque son abrumadores.
“No se puede cargar todos los precios a los clientes, es una locura. En la gastronomía hay un tremendo crecimiento en el desarrollo de la industria porque se abren restaurantes, bares, confiterías cada media cuadra, pero eso no es otra cosa que producto de una economía fundida. A la gente no lo queda otro recurso que abrir en su casa comida para llevar, café, ese es el sustento que les queda”, manifestó Chaves.
Finalmente, respecto a las palabras del presidente, el empresario explicó que “hubo y siempre habrá restaurantes con fila porque siempre en el país va a haber un nivel de gente con poder adquisitivo que le va a ser posible”.