El Concejo Deliberante capitalino aprobó días atrás el Código de Protección Acústica que establece pautas para prevenir, controlar y corregir la contaminación acústica que afecta a la salud de las personas y al ambiente. Esta nueva normativa generó un amplio rechazo en el sector de bolicheros y comerciantes, que pidieron que la ordenanza sea vetada. Es así, que finalmente, el ejecutivo municipal decidió vetarla.
“Estoy sorprendido porque el ejecutivo estuvo en la discusión de esa ordenanza en el Concejo Deliberante. Estuvieron el Secretario de Servicios Públicos y Medioambiente y su equipo y no hicieron ninguna observación en contra del proyecto, al contrario, dijeron que era algo muy bueno. Hubo mucho tiempo para que el ejecutivo pudiera hacer sus observaciones, sin embargo no lo hicieron”, dijo en FM Pacífico el concejal José Gauffin, autor de la ordenanza.
En ese sentido, explicó que en una segunda reunión también hubo representantes de peñas, boliches y restaurantes que tampoco se expresaron en contra de la ordenanza, sino que se habló de cómo se debía reglamentar y cuál era el objetivo.
“Están equivocados porque no terminan de entender que acá no hay una ordenanza en contra de nadie se trata de un tema de salud y descanso de la gente. Si no tenemos empatía con el que sufre evidentemente no nos interesa. Nadie pretende que cierren actividades o se pierdan trabajos, solo se busca un tratamiento mucho mejor del sonido”, sostuvo Gauffin.
Para el edil lo que hay que controlar además de peñas, restaurantes y boliches, también son los locales del macro y microcentro que muchas veces tienen parlantes en la vereda.
“Es un desafío manejar bien el sonido y también entender cuál es la demanda del volumen del sonido. Creo que se tendrían que poner de acuerdo para poner un nivel de sonido para que uno pueda disfrutar del espectáculo sin matar al espectador. Obviamente vamos a dañar algún interés económico, pero se busca convivir”, aseguró.
Finalmente, manifestó que la ordenanza fue sancionada por el Concejo Deliberante en pleno, todos los concejales la apoyaron y estuvieron de acuerdo con la misma, por lo que no considera que el veto sea una cuestión política sino que tiene que ver con intereses económicos.