La semana pasada, el contador y vocal del Tribunal de Cuentas de la Municipalidad de Salta, Julio Moreno, presentó su libro “Argentina: crisis reactivación y crecimiento”, en el que desarrolló las crisis locales a lo largo de los años. Moreno, expuso que “en los últimos 160 años de la Argentina hemos tenido 16 crisis”, lo que significa un promedio de cada diez años, una crisis.
En esta línea, aseguró que en los últimos tres gobiernos constitucionales sí se puede hablar de un promedio de cada siete u ocho años, una crisis. El escrito también contiene sus conferencias, charlas, publicaciones que brindó, desde el año 2005 a la fecha.
“Lo fundamental que hablamos en el libro es que el 99% de los problemas económicos que tenemos concretamente son por la clase política. Desde la economía nosotros podemos decirles qué puede pasar, pero quien toma la decisión es la clase política y no están mostrando ningún síntoma de que quieran hacer alguna clase de ajuste. Hoy están más preocupados por ganarlas elecciones que por hacer ajustes o tener políticas de estado”, aseguró Moreno en FM Pacífico.
El contador sostuvo que el problema que tiene Argentina con los planes sociales es que no tienen un fin. En otros países son ayudas sociales durante 5 o 6 meses hasta que se recomponga la actividad laboral de la persona, pero sabes que tenes que buscar trabajo porque en 6 meses de sacan el subsidio.
“Hasta hace 10 años las calles eran tomadas por movimientos de trabajadores que pedían reivindicaciones laborales. Hoy las calles son tomadas por los movimientos piqueteros que lamentablemente piden aumento de subsidios. A muchos de ellos les dan cierta cantidad de plata por mes y los obligan a asistir a los actos. El problema entonces pasa por cambiar ese paradigma y pasar a un paradigma de dar trabajo, generar confianza y estabilidad”, dijo.
Por otro lado, Moreno también hablo sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que considera que fue “un acuerdo benigno” y “para evitar daños mayores”.
“En definitiva la deuda que tenemos con el FMI es un 15% de la deuda total que tiene Argentina. Lo veo positivo al acuerdo porque de alguna manera nos están poniendo el marco para hacer un plan económico. El FMI pide que si hay inflación se vayan acompañando los sueldos, la jubilación y la devaluación del dólar. Esto se va a cumplir a medias, el año que viene es electoral y el gobierno no va a cumplir con la no emisión monetaria o no aumentar los planes sociales”, aseguró.