El Gobierno nacional tiene en sus manos la posibilidad de destrabar la construcción de la histórica Mina Taca Taca en Salta. El proyecto de inversión productiva más significativo de la provincia y uno de los mayores del país se encuentra en la etapa de definición. Hay que remarcar que cuenta con un presupuesto de 3.600 millones de dólares.
“Para empezar, la minería claramente en Salta viene determinándose y va a ser una actividad fundamental. El Dr. Sáenz permanentemente resalta la necesidad de la seguridad jurídica, la previsibilidad, el mantener las reglas del juego, la facilitación de trámites. Todo esto hace que Salta haya sido la provincia con mejores potenciales en atractivos de inversión”, sostuvo en FM Pacífico el ministro de Producción y Desarrollo Sustentable, Martín de los Ríos.
La compañía canadiense a cargo del yacimiento cuprífero plantea cuatro puntos a la administración central. Entre las peticiones se encuentran las restricciones cambiarias, el IVA que se aplica en la construcción, la estabilidad fiscal y las retenciones a las exportaciones.
“Estos proyectos siempre funcionan con financiamiento externo, entonces estas restricciones son una imposibilidad. Es algo que debe resolverse. El pedido de normalizar esta cuestión macroeconómica es de cualquier empresa que interactúa con el comercio exterior”, dijo el ministro.
Por otro lado, el proyecto en la Mina Taca Taca también pide un cambio en el IVA que se aplica a la construcción, esto se debe a que la construcción de esta planta les demandaría un sobrecosto de alrededor de 700 millones de dólares debido al IVA.
“Es muy difícil la inversión y hacer una cuenta clara de tamaña envergadura si no está garantizada la estabilidad fiscal. En este sentido, habría avances y alternativas de solución, pero la más compleja tiene que ver con las retenciones a las exportaciones porque esto generaría un derrotero de un montón de empresas que querrían lo mismo”, explicó de los Ríos.
Acerca de las retenciones a las exportaciones en la minería el funcionario aseguró que “es un contrasentido” debido a que fomentar el agregado de valor y la exportación van totalmente en contramano de cobrar retenciones.
“En estos proyectos hay un agregado de valor enorme, entonces se entiende que la industrialización y el agregado de valor debería tener el aliciente de no pagar retenciones. Yo entiendo que el gobierno tiene la necesidad de recaudar pronto y lo más posible ante el déficit de dólares que tenemos, pero en definitiva esa no es la salida, no es lo que va a traer a las inversiones”, manifestó.