La situación económica de los colegios privados salteños continúa siendo delicada y si bien el ministro de Educación de la Provincia, Matías Cánepa, se refirió a la problemática y reconoció la necesidad de brindar ayuda desde el Estado para «evitar quebrantos» y la consecuencia que significaría la migración de miles alumnos, de los 80 mil que concurren a colegios privados, al sistema público estatal. Sin embargo, todavía no se conocen definiciones concretas sobre cómo se instrumentará el apoyo económico.
Son muchos los colegios privados que hoy le piden al Estado provincial pasar a formar parte de los establecimientos educativos que están subvencionados.
“La realidad del colegio privado está muy delicada, en virtud más que nada de los aumentos salariales que son la variable principal que nos permite a nosotros definir el valor de la cuota y las cuotas quedaron realmente retrasadas. Es una realidad que tienen todos los colegios privados de Salta”, dijo en FM Pacífico Pablo Pereyra, presidente de la Asociación de Establecimientos Educativos Privados de Salta (Aepsa).
Pereyra explicó que el reclamo que tienen desde la Asociación es que se los incorpore al régimen de colegios subvencionados. Es por eso que dieron dos propuestas al gobierno. Una sería un importe fijo por alumno y la otra es una variable equidad que dependería del valor de la cuota del colegio, ya que hay colegios que tienen cuotas más elevadas que otros.
“No sería justo que un colegio que tiene una cuota alta reciba lo mismo que un colegio que tiene una cuota menor. Actualmente los colegios que reciben, reciben un porcentaje de su planta funcional, entonces depende de los colegios, no todos reciben el mismo porcentaje. Nosotros no recibimos nada y eso justamente es nuestro reclamo”, manifestó Pereyra.
Por otro lado, comentó que todos los años en una determinada parte del mismo las familias dejan de pagar la cuota y se generan deudas que les complica a los colegios cumplir con el salario de los docentes. Además, se produce un paso de establecimientos privados caros, a más baratos y de más baratos a la educación pública.
“El problema de la incobrabilidad es algo que históricamente a nosotros nos ha complicado al gestión todos los años. Hay que ver si la capacidad de la educación pública podría recibir la migración que podría llegar a plantearse. Le sale mucho más económico al Estado subvencionar un colegio privado que abrir una escuela, eso es indiscutible”, aseguró.
Finalmente, comentó que el dinero para ayuda a establecimientos educativos privados ya llegó de Nación, por lo que subvencionarlos no conllevaría que el gobierno deba sacar plata de otro lado.