La Asociación de Establecimientos Educativos Privados de Salta está reclamando una vez más tener la misma ayuda del gobierno que tienen los colegios católicos que están subvencionados por la Iglesia.
El presidente de la Asociación de Establecimientos Educativos Privados de Salta, Pablo Pereyra, explicó en FM Pacífico que la asociación se constituyó hace más de 30 años «en base a un reclamo histórico de que se incorporen nuestros establecimientos a los colegios subvencionados como lo son los colegios católicos».
Pereyra destacó que los colegios privados de la asociación «son colegios laicos que no reciben aporte estatal» y que «la enseñanza y las exigencias son las mismas lo que varía es que algunos colegios el día 5 tienen depositado el 60% de su masa salarial, aparte de la cuota y pueden funcionar perfectamente y nosotros estamos en una situación de desigualdad total».
El reclamo de la asociación es histórico y tiene más de 30 años, pero siempre han recibido una respuesta negativa de que «no hay presupuesto», según indicó Pereyra. Esto ha ido desgastando a la asociación al no tener respuestas durante los distintos gobiernos.
En la pandemia, los colegios privados tuvieron dificultades para cobrar una sola cuota y cumplir con todo, según explicó Pereyra. «Lamentablemente el flagelo que tuvimos de la pandemia, la cuarentena nos destruyó al punto de que un par de establecimientos cerraron sus puertas, hubo una gran migración de familias a otros establecimientos más económicos o públicos y este retroceso en el sector hizo que renaciera este reclamo».
Según Pereyra, en enero se otorgó a los colegios privados de la asociación solamente para nivel inicial, primario y secundario, un 15% de su masa salarial de noviembre del año pasado. «Después de eso no hemos tenido novedades. Por otro lado, los colegios subvencionados reciben su aporte y se lo actualizan de acuerdo a las paritarias y nosotros lamentablemente seguimos en esta situación desigual».
Pereyra afirmó que la escuela pública no está en total condición de recibir a tantos alumnos y los padres tienen la posibilidad de elegir distintas modalidades. «Cada familia elige el ideario que quiere para la educación de sus hijos y esa libertad de poder elegir está dada en la oferta que tienen los colegios privados».
El reclamo de la asociación es un 35% de su masa salarial, «del resto nos encargamos nosotros», dijo Pereyra. «Teniendo en cuenta que los que reciben los aportes tienen del 65% para arriba de sus sueldos subvencionados y encima tienen las cuotas igual o más altas que nosotros entonces la competencia no estaría siendo equitativa».
Pereyra destacó que hay establecimientos que funcionan en edificios que pertenecen a la iglesia y por lo tanto ni siquiera pagan el agua. «Dudo que a estas alturas ellos pierdan esa posibilidad de seguir recibiendo los aportes”, concluyó.