Salta puede pasar a ser una de las primeras ciudades del país en contar un Código Único de Faltas. Este es un proyecto presentado por el concejal Abel Moya, para que se revisen las 17.000 ordenanzas, porque muchas están quedadas en el tiempo y además para igualdad ante la ley seguridad jurídica.
“Hasta el momento llevamos detectadas más de 250 ordenanzas que tenemos que hacer modificaciones porque han quedado desfasadas en el tiempo y muchas veces no pueden tener sanción. Muchas tienen sanciones en australes. Tengamos en cuenta que se hace una revisión total de todas las ordenanzas en más de 70 años”, sostuvo el edil.
Cuando el concejal habla de igualdad ante la ley lo dice porque existe una desigualdad en algunas normas que aplican sanciones. Por ejemplo, respecto a la obra pública, un vecino que tiene 5 baldosas sueltas tiene la misma multa que una constructora de un edificio de 10 pisos que no respeta las normas de edificación.
“Estamos trabajando junto a asesores respecto a la estructura del código que va a tener una estructura similar al Código Civil”, comentó Moya. Por otro lado, habló de las construcciones que no cumplen con el proyecto de planeamiento urbano y dijo que “el poder ejecutivo municipal tiene que tener un cuerpo de inspectores para que controlen si se están haciendo las construcciones correctamente, si no se hace se tendrá que hacer una infracción y detener la construcción”.
Finalmente explicó que la idea es que las sanciones pasen a ser en unidades tributarias, que no existan sanciones en pesos ni en nafta. “Las unidades tributarias se van actualizando año a año con la economía y esto hace que no quede en desuso una ordenanza”, dijo.