La semana pasada salía a la luz un escándalo en el Concejo Deliberante entre dos concejales. Candela Correa, en medio de la sesión, acusó de plagio a Raúl Córdoba, quien después de esto decidió recurrir a la Comisión de Juicio Político y Disciplina.
“La polémica me vino de arriba. Creo que ameritaba la decisión que tomé porque era contra mi persona. Son cosas que se tienen que discutir antes del recinto, para eso tenemos las oficinas y los teléfonos”, sostuvo Córdoba en Radio Pacífico.
Para el concejal, el plagio nunca existió ya que no hay ningún proyecto presentado por Corra sobre esta temática. “Nosotros no estamos presentando ningún proyecto nuevo, lo que pedimos es una modificación dentro del proyecto que ya existe. Todos los concejales tenemos derecho a presentar un proyecto, aun siendo la misma temática, pueden haber 4 o 5 proyectos sobre lo mismo”, aseguró.
Córdoba manifestó que está abierto al diálogo y que no tiene problema en levantar la nota si se llega a un consenso hablando.
Por otro lado, esta no es la única polémica que rodea al concejal Córdoba, ya que también empezó a cuestionarse su actividad dentro de la Autoridad Metropolitana de Transporte donde fue designado como vocal 1º en enero del 2020. Ahora, muchos plantean que es incompatible ser miembro de la AMT y concejal al mismo tiempo.
“Se me invitó a formar parte del directorio de la AMT para inculcar temáticas de la seguridad vial que hacen falta y me vengo desempeñando hace un año. No es fácil encontrar espacio de idoneidad para desenvolverse, yo lo hago de buen corazón porque trato que muchas familias no sufran con esto”, sostuvo el edil.
Además, aseguró que no renunciará a la AMT “porque no tengo ningún tipo de resarcimiento económico. Si se me notifica que tengo que dar un paso al costado lo haré, pero sería lamentable porque se ha trabajado muy bien”.