La crisis que atraviesa el Hospital de Salud Mental, Miguel Ragone, quedó al desnudo a través de una carta abierta que publicaron los trabajadores del nosocomio hace días atrás. La razón de la misiva fue ante la angustia de no recibir respuestas a los pedidos urgentes para mejorar las condiciones edilicias y laborales, que tiene a todo el personal y pacientes, en una situación de precariedad y abandono.
“Esto no es un reclamo nuevo, es algo que viene de años. Cada ministro que pasaba hizo las promesas de que llegaban las obras y las condiciones dignas. El mismo ministro de Salud no desconocía la situación en la que se estaba trabajando. Esto era una bomba de tiempo que ahora explotó y salió a la luz”, dijo en FM Pacífico Víctor Chuquisaca, secretario gremial de ATE.
El secretario comentó que ayer fueron recibidos por diputados y se presentó un petitorio hecho por los profesionales que trabajan en el Hospital Ragone. Lo que se pidió puntualmente es que se deje de hacer política con la salud pública y que las inversiones realmente lleguen, que no sean solo una promesa.
“Acá no se trata de cambiar gerentes, se trata de que realmente lleguen los fondos para que los gerentes puedan trabajar como se debe. Nosotros queremos que se aplique la Ley de Salud Mental que prevé el cierre de manicomios, pero no el cierre de hospitales. Tenemos pacientes con enfermedades mentales y por más que se cierre el hospital no van a dejar de existir este tipo de pacientes”, dijo Víctor.
Otra de las solicitudes que tienen los trabajadores del lugar es que se reacondicionen los consultorios externos del hospital para espesar a recibir pacientes ahí.
“Es una preocupación que se generó a través de los dichos del ministro, nosotros creemos que no se tiene que cerrar, se tiene que refaccionar con nuevas infraestructuras. Ayer nos dejaron claro que no se refieren al cierre del hospital, sino al cierre del manicomio”, sostuvo Chuquisaca.